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@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 6:36 AM
Este espacio será dedicado a personas o organiziones que han, de alguna forma, contribuido para intentar hacer de este mundo un lugar mejor. Muchas vezes arriesgando su propria vida. Merecen reconocimiento y admiracion. Tambén han contrubuido para el desarrollo de la Humanidad, para la busca de la Paz y del bien estar del Hombre. Sin ellos muchas vidas se hubieran perdidos y talvez no hubueremos logrado alcanzar el actual grado de desarrollo cientifico o cultural.
Algunos de estos personajes pueden causar polemica, pero siempre han luchado por un ideal

[Modificato da @Nessuna@ 04/03/2006 7.52]

@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 6:48 AM
La ONG Más Antigua del Mundo

El actual gran maestre, Andrew Bertie.



HOY POCAS PERSONAS CONOCEN de cerca a esta ONG entre cuyos miembros se cuenta el rey Juan Carlos y muchos representantes de la nobleza española como Hugo O'Donnell, conde de Lucena, empresarios como Giovanni Agnelli, o políticos como Valèry Giscard D'Estaing. ¿Quiénes son estos caballeros y damas vestidos de negro que lucen una gran cruz ochavada en su pecho y que todavía emplean costumbres que sólo se ven en las películas medievales?

Son los miembros de la soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, más conocida como la Orden de Malta. Expulsados por Napoleón de esa isla mediterránea han vagado durante dos siglos como el holandés errante, ciudadanos de un estado sin tierra, y sólo el año pasado pudieron volver a sus antiguas posesiones con el permiso del Gobierno de Malta. Este año, la Orden de Malta cumple sus 900 años de existencia pero casi nadie se ha acordado de ella a pesar de que, según muchos historiadores, realizó la epopeya más brillante del mundo cristiano: defender la cultura occidental contra el asedio musulmán.

Si los caballeros de la Orden no hubieran estado en Rodas, en Malta o en Lepanto, seguramente este texto estaría escrito con signos arábigos y, desde Madrid hasta Belgrado, los feligreses acudirían los viernes a las mezquitas para postrarse y rezar por Alá. Y, curiosamente, tampoco John Huston habría dirigido a Humphrey Bogart en El halcón maltés.

En un principio, la Orden de Malta era pacífica y religiosa y se denominaba Orden de San Juan. Estaba compuesta por frailes benedictinos que a mediados del siglo XI daban cobijo a toda clase de enfermos y peregrinos en un hospital de Jerusalén construido por comerciantes italianos. Un italiano procedente de Amalfi, el beato Gerardo, dirigía aquella congregación humanitaria, cuyo único vestido consistía en una túnica negra (la de los benedictinos), y que llevaba cosida una cruz blanca en el pecho. Esa cruz de ocho puntas provenía de un escudo de la ciudad natal del padre Gerardo.

La pacífica vida de los miembros de esta Orden hospitalaria cambió cuando los turcos seleúcidas conquistaron Jerusalén en el año 1071. Fue entonces cuando, en toda la cristiandad, se generalizó el sentimiento de que había que recuperar los Santos Lugares. La primera cruzada, organizada por borgoñones y alemanes, y conducida por Godofredo de Bouillon entró en Jerusalén el 7 de julio de 1099 y liberó de prisión al beato Gerardo. Su delito había consistido en lanzar pan a las tropas cristianas desde el interior de la Ciudad Santa. Se cuenta que, cuando los turcos le apresaron, registraron su bolso, pero, en vez de panes, encontraron piedras. Lo cierto es que esa conquista es la que marca el fin de una Orden pacífica y el nacimiento de la Orden militar, pues hasta ese momento los religiosos hospitalarios no habían empuñado nunca las armas.


EL CUARTO VOTO
El sucesor de Gerardo, Raimundo de Podio (o Depuig, pues según algunos era español), fue quien realizó la militarización de la Orden. A los tres votos instituidos por el beato (pobreza, castidad y obediencia) añadió el cuarto, esto es, combatir a los infieles, no huir en el combate y jamás levantarse en armas contra un imperio cristiano. Precisamente, este último les resultaría contraproducente siete siglos después.

Los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén se dieron pronto a conocer por su arrojo en las batallas y por sus sólidas fortificaciones. Entre ellas, destacó el Krak de los Caballeros, una imponente edificación de piedra que se alza todavía en una colina a 750 metros de altitud en Siria, y que estaba rodeada por molinos de viento, una característica propia de las construcciones de la Orden.

Durante toda la Edad Media, los hospitalarios se convirtieron en los más aguerridos guardianes de la fe: vigilaron el Camino de Santiago, las rutas hacia Roma y, concretamente en España, combatieron en varias batallas, como en las Navas de Tolosa. Ocuparon la vanguardia en la conquista de Mallorca, Valencia, Murcia, Jaén, Córdoba, Sevilla, Lorca, Baeza y en el Salado. A cambio, la Orden recibió mercedes, privilegios, fortalezas y tierras, así como donaciones reales.

Pero la lucha contra el universo musulmán estaba lejos de terminar. En 1187 las tropas de Saladino tomaron Jerusalén y dieron muerte al Gran Maestre de la Orden. Cosa curiosa: el sultán admiraba tanto a los hospitalarios, que permitió que 12 caballeros continuaran custodiando el Santo Sepulcro durante un año.

Pero la confianza duró poco tiempo. La mayor parte de las tropas hospitalarias se tuvieron que replegar a sus fortificaciones en Tierra Santa. En 1281 cayó San Juan de Acre, considerado como el último reducto cristiano en Oriente. Doscientos cincuenta caballeros de tres órdenes religiosas murieron masacrados. Sobrevivieron 10 templarios y siete hospitalarios. Estos últimos, en lugar de regresar a Europa, se refugiaron en Chipre y desde allí iniciaron la construcción de galeras para dar protección a los buques de peregrinos que se dirigían a Siria y Palestina.


CORSARIOS BENÉFICOS
Los caballeros de la Orden de San Juan se convirtieron entonces en los mayores corsarios del planeta. Y en multimillonarios. Dado que el Papa les había eximido de pagar tributos, los caballeros aumentaban día a día su riqueza arrebatando las posesiones de los piratas musulmanes que infestaban el Mediterráneo. Con tales tesoros, financiaban la construcción de nuevos hospitales, navíos y fortificaciones. Una a una, los caballeros fueron apropiándose de las islas más importantes. Asaltaron la isla de Chipre con la excusa de que era un nido de corsarios. Y en 1309, 35 caballeros partieron a la conquista de Rodas con una modesta tropa armada. Una vez conquistada, la fortificaron y la convirtieron en la avanzadilla cristiana en Oriente.

Para entonces la Orden era como una pequeña Unión Europea. No estaba dividida en naciones sino en lenguas: Castilla, Aragón, Francia, Provenza, Auvernia, Italia, Inglaterra y Alemania. La Orden de San Juan de Jerusalén y Rodas se convirtió pronto en una potencia naval, especialista en la construcción de galeras. En 1522 diseñó y fabricó el primer acorazado de la Historia, el Santa Ana, un navío de plomo, con seis puentes, una magnífica artillería y 300 tripulantes. Pesaba 3.000 toneladas pero, basado en el principio de Arquímedes, era insumergible. El historiador Carlos Morenés la califica como "el barco más grande y temido de su época". En el mascarón de proa lucía una figura de San Juan Bautista que hoy se puede ver en la capilla de la catedral de San Juan de La Vallette, en Malta.

La Orden construyó el primer buque hospital de la Historia. No sólo en éste sino en todos los hospitales de la Orden, se cumplían desde su fundación medidas de profilaxis muy avanzadas para su tiempo. Se examinaba la orina a los enfermos. Había camas individuales con varios juegos de sábanas y mantas. Los enfermos tenían pellizas y pantuflas. Se les daba comida en abundancia.

La vida en las galeras era delirante. Según el historiador Antonio Pau Arriaga, a veces estaban tan sobrecargadas, que apenas había espacio para dormir tendidos. "No había protección contra el sol abrasador, la lluvia y el agua salada. Con frecuencia, un golpe de mar empapaba las provisiones y las hacía inservibles". Pero aún era peor la vida de los esclavos. Se les encadenaba a los bancos por grupos de seis e iban sentados sobre sacos de lana. Remaban desnudos hasta 20 horas sin parar. Eran alimentados con pan mojado en vino. Si alguno de los esclavos caía rendido, se le fustigaba hasta morir y se le arrojaba al mar sin miramientos.

Los caballeros de San Juan de Jerusalén convirtieron Rodas en un fortín inexpugnable que resistió cinco asedios durísimos. El último, en 1522, reunió bajo el mando de Solimán el Magnífico la mayor flota de guerra jamás vista hasta entonces: 450 naves y 200.000 jenízaros. Unos 600 caballeros defendieron Rodas durante seis meses. Murió la tercera parte de las tropas otomanas, pero la Orden cedió y entregó la isla a Solimán, que dejó partir en paz a los supervivientes. Para evitar que los caballeros de la Orden se desperdigaran por Europa, Carlos I de España les cedió la isla de Malta. A cambio, la Orden prometió entregarle todos los años en la cetrería de Palacio un halcón maltés, que al cabo de los siglos la tradición convirtió en un animal hecho de oro y de piedras preciosas, el mismo que daría lugar a la novela de Dashiell Hammet y a la película de John Huston El halcón maltés. Malta también fue sitiada pero esta vez la tenacidad de los caballeros resistió a Solimán II y a sus 45.000 jenízaros. Murieron 130 hospitalarios. Felipe II envió ayuda y la escuadra turca se retiró con 30.000 muertos a sus espaldas.

La Revolución Francesa asestó un duro golpe a la Orden de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta pues en Francia todos sus bienes fueron confiscados. Posteriormente, cuando Napoléon inició la campaña de Egipto, Ordenó la toma de la isla. Dado que los caballeros, según los votos del beato Gerardo, no podían alzarse en armas contra un príncipe cristiano, no ofrecieron resistencia y abandonaron la isla.


A LA ANTIGUA USANZA
Poco después, la Orden se trasladó a Roma, donde tiene su sede. El pasado mes de mayo, el Rey Juan Carlos visitó a Fray Andrew Bertie, el gran maestre, en el Palacio de Malta, en la Via Condotti.

A escala mundial, la Orden cuenta con 10.000 caballeros y está considerada una de las organizaciones humanitarias más importantes del mundo. Cuenta con soberanía estatal, reconocida por la ONU, pero no tiene súbditos ni territorio. Mantiene relaciones diplomáticas con unos 80 países del mundo. Emite sellos, acuña moneda y dispone de su propia organización judicial. Según Vicente Salgado, caballero hospitalario de la Asamblea española de la Orden de Malta, cualquier persona puede ser miembro de la Orden aunque existen varias categorías. Los caballeros de Honor y Devoción son los que tienen cuatro apellidos vinculados a antiguos caballeros. Los caballeros de Gracia y Devoción, tienen dos apellidos. Y los caballeros de Gracia y Magisterio son aquellos cuya conducta está acorde con el decoro de la Orden: defensa de la fe y ayuda al necesitado.

Todos los años, en el día de La Candelaria (febrero) y el día de San Juan (junio), la Orden nombra nuevos caballeros en todo el mundo. Allí, Luis Guillermo Perinat, marqués de Campo Real, ex senador y ex eurodiputado por el PP, presidente de la Asamblea española de la Orden, llama a capítulo a 80 damas y a 600 caballeros de España, y ante los presentes nombra a los nuevos caballeros, ceremonia que se realiza a la vieja usanza: golpeando suavemente con una espada el hombro izquierdo de los nuevos miembros.

Hoy día, la Orden cuenta con hospitales y obras sociales en los cinco continentes, que se financian con aportaciones anuales de unos 30.000 millones de pesetas. A pesar de ello, muchas personas todavía no saben a qué se dedican estas damas y caballeros vestidos de negro que, como la marabunta, salen dos veces al año para renovar un rito propio de la organización humanitaria más antigua de la humanidad.

www.elmundo.es
@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 6:55 AM


Mahatma Gandhi

Nació el 2 de Octubre de 1869 en Porbandar, India. Su verdadero nombre fue "Mohandas Karamchand Gandhi aunque sus allegados lo llamaron Mahatma, que, en sánscrito, significa ""Alma Grande"" (maha = ""grande"", ""suprema"" y atman = ""alma"")."

A la edad de 13 años, Gandhi se casó con Kasturba, una niña de su misma edad. ElMahatma Gandhi casamiento fue arreglado por sus padres. Los Gandhi tuvieron cuatro hijos. Gandhi estudió leyes en Londres y volvió a la India en 1891 para ejercer su profesión. En 1893 aceptó un contrato de un año para trabajar como abogado en Sudáfrica. En esa época, Sudáfrica estaba controlado por los británicos. Cuando intentó reclamar sus derechos como ciudadano inglés fue atropellado, y pronto vio que todos los indios sufrían idéntico tratamiento.

Gandhi se quedó en Sudáfrica 21 años luchando por los derechos del pueblo hindú. Desarrolló un método de acción social directa basado en los principios del coraje, la no-violencia y la verdad llamado Satyagraha. Creía que el modo en que la gente se comporta vale más que lo que consiguen. Satyagraha promovía la no-violencia y la desobediencia civil como los métodos más apropiados para alcanzar objetivos políticos y sociales.

En 1915 Gandhi retornó a la India. En 15 años se convirtió el líder del movimiento nacionalista indio. Utilizando los postulados de la Satyagraha dirigió la campaña por la independencia india de Gran Bretaña. Gandhi fue arrestado muchas veces por los británicos debido a sus actividades en Sudáfrica y la India. Creía que era honorable ir a la cárcel por una causa justa. En conjunto pasó siete años en prisión debido a sus actividades políticas. Más de una vez Gandhi recurrió al ayuno para impresionar a la gente sobre la necesidad de ser no-violento (ahimsa).

India alcanzó la independencia en 1947, y se separó en dos países, India y Pakistán, tras lo cual comenzaron los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes. Gandhi había abogado por una India unida, donde los hindúes y los musulmanes pudieran vivir en paz. Un 13 de Enero de 1948, a la edad de 78 años, comenzó un ayuno con el propósito de detener el derramamiento de sangre. Tras 5 días, los líderes de ambas facciones se comprometieron a detener la lucha y Gandhi abandonó el ayuno. Doce días más tarde fue asesinado por un fanático hindú que se oponía a su programa de tolerancia hacia todos los credos y religiones.


SU LABOR

Su lucha por los Derechos Civiles en Sudáfrica: Durante la Guerra Bóer, Gandhi organizó un cuerpo de ambulancias para el ejército británico y dirigió una sección de la Cruz Roja. Acabada la guerra, retomó su campaña en favor de los derechos de los indios residentes en Suráfrica. En 1910 fundó la Granja Tolstoi, cerca de Durban, una colonia cooperativa para la población india. En 1914 el gobierno surafricano hizo importantes concesiones a las demandas de Gandhi, incluido el reconocimiento de los matrimonios y la exención de impuestos municipales. Dando por finalizada su misión en Suráfrica, regresó a la India.



Campaña para la independencia:

"""Por la libertad de mi pueblo estoy dispuesto a dar gustosamente mi vida, pero por nada, estoy dispuesto a quitarle la vida a otro".

Mohandas Karamchand Gandhi

Gandhi se convirtió pronto en el máximo exponente de la lucha por el autogobierno de la India. Tras la I Guerra Mundial, en la que desempeñó un destacado papel humanitario, inició su movimiento de resistencia pasiva, invocando la satyagraha contra Gran Bretaña. Cuando el Parlamento aprobó en 1919 las leyes Rowlatt, que daban a las autoridades coloniales británicas poderes de emergencia para hacer frente a las denominadas actividades subversivas, el movimiento satyagraha se extendió por toda la India, ganando millones de adeptos. Una manifestación en Amritsar contra la aplicación de esta legislación acabó en una matanza cometida por los soldados británicos. En 1920, al no lograr del gobierno británico reforma alguna, Gandhi proclamó una campaña organizada de no cooperación. Los indios que ocupaban cargos públicos dimitieron, los organismos gubernamentales y los tribunales de justicia fueron boicoteados y los niños abandonaron las escuelas públicas. Por toda la India, las calles de las ciudades fueron bloqueadas mediante sentadas de ciudadanos que se negaban a levantarse incluso a pesar de ser golpeados por la policía. Gandhi fue arrestado pero las autoridades británicas se vieron forzadas a dejarle pronto en libertad.


Mahatma GandhiLa independencia económica de la India fue el punto culminante del movimiento swaraj ('autogobierno', en sánscrito) de Gandhi, que implicaba un boicoteo completo a los productos británicos. Los aspectos económicos del movimiento eran significativos, puesto que la explotación de los campesinos indios por los industriales británicos había originado una extrema pobreza y la virtual destrucción de la industria de la India. Gandhi propuso como solución a esta situación potenciar el renacimiento de las industrias artesanales. Comenzó a usar una rueca como símbolo de la vuelta a la sencilla vida campesina que predicaba y del renacimiento de las industrias autóctonas, tales como el hilado manual.


Gandhi se convirtió en símbolo internacional de una India libre. Llevaba la vida espiritual y ascética de un predicador, con ayuno y meditación. La unión con su esposa llegó a ser, como él mismo señaló, la de un hermano y una hermana. Rehusó cualquier posesión terrenal, vestía como las clases más bajas: un mantón y un taparrabos y comía vegetales, zumos de fruta y leche de cabra. Los indios le veneraban como a un santo y le comenzaron a llamar Mahatma ('alma grande', en sánscrito), título reservado para los más grandes sabios. La defensa que hizo Gandhi de la no violenciao ahimsa ('sin daño', en sánscrito) era, como sostuvo, la expresión de una forma de vida implícita en el hinduismo. Gandhi consideraba que mediante la práctica de la no violencia, Gran Bretaña llegaría a considerar la inutilidad de la opresión y abandonaría su país.

La influencia política y espiritual del Mahatma era tan grande en la India que las autoridades británicas no se arriesgaron a atacarle. En 1921 el Congreso Nacional Indio (o Partido del Congreso), grupo que encabezó el movimiento independentista, otorgó a Gandhi autoridad ejecutiva plena, incluido el derecho a designar su propio sucesor. La población india, no obstante, no entendió plenamente la doctrina de la ahimsa. Estallaron una serie de revueltas armadas contra Gran Bretaña, y culminaron en tal violencia que Gandhi confesó el fracaso de su campaña de desobediencia civil, a la que puso fin. El gobierno británico le detuvo de nuevo y le encarceló en 1922.

Tras su puesta en libertad en 1924, se retiró de la vida política activa y se dedicó a propagar la unidad comunal. Sin embargo, pronto se vio envuelto de nuevo en la lucha por la independencia. En 1930 Gandhi proclamó una nueva campaña de desobediencia civil, convocando a la población a negar el pago de impuestos, en particular el que gravaba la sal, sobre la que el gobierno británico ejercía un severo monopolio. Se llevó a cabo una marcha hasta el mar, en la que miles de indios siguieron a Gandhi desde Ahmadabad hasta el mar de Omán, donde obtuvieron sal evaporando agua del mar. Una vez más, Gandhi fue arrestado y puesto en libertad en 1931. Detuvo la campaña después de que los británicos hiciesen alguna concesión a sus peticiones. Ese mismo año representó al Partido del Congreso en una reunión celebrada en Londres.



Ataque al sistema de castas:

"En 1932 Gandhi inició una nueva campaña de desobediencia civil contra las autoridades británicas. Arrestado dos veces, el Mahatma ayunó durante largos periodos en diversas ocasiones. En septiembre de 1932, mientras estaba en la cárcel, llevó a cabo un ""ayuno hasta la muerte"" para mejorar la situación de la casta de los intocables. Los británicos, al permitir que los intocables fueran excluidos del electorado indio, estaban, según Gandhi, cometiendo una injusticia. Aunque él mismo era miembro de la casta Vaisya (mercaderes), Gandhi se consideraba el gran líder del movimiento indio que tenía como finalidad la erradicación de la injusticia social y económica del sistema de castas."





En 1934 abandonó formalmente la política y fue sustituido como dirigente máximo del Partido del Congreso por Jawaharlal Nehru. Gandhi viajó por toda la India predicando la ahimsa y demandando la abolición de la casta de los intocables. La estima en que se le tenía era la medida de su poder político. Tan grande era su autoridad moral y espiritual que el limitado autogobierno concedido por Gran Bretaña a la India a través de la promulgación de la Government of India Act (1935) no pudo ser puesto en práctica hasta que Gandhi lo aprobó.

"Pocos años después, en 1939,regresó de nuevo a la vida política debido a que aún estaba pendiente la federación de los principados indios con el resto de la India. Su primer acto fue una huelga de hambre con objeto de forzar al dirigente del estado de Rajkot a modificar su régimen autocrático. La conmoción pública que originó este ayuno fue tan grande que tuvo que intervenir el gobierno colonial británico; se concedieron las demandas. El Mahatma se convirtió de nuevo en la más importante figura política de la India."


autonomía

Cuando estalló la II Guerra Mundial, el Partido del Congreso y Gandhi exigieron una declaración de intenciones respecto de la guerra y su aplicación a la India. Como reacción a la insatisfactoria respuesta británica, el partido decidió no apoyar a Gran Bretaña a menos que se concediera a la India una completa y total independencia. Las autoridades británicas se negaron a ello y ofrecieron una serie de compromisos que a su vez fueron rechazados. Cuando Japón entró en guerra, Gandhi todavía rechazaba la participación de la India en el conflicto. Fue recluido en 1942 y liberado dos años más tarde por motivos de salud.

En 1944 la lucha por la independencia de la India estaba en su última fase. El gobierno británico había aceptado conceder la independencia con la condición de que los dos grupos nacionalistas rivales, la Liga Musulmana y el Partido del Congreso resolvieran sus diferencias. Gandhi se opuso firmemente a la división de la India, aunque al final la aprobó con la esperanza de que se alcanzaría la paz interna una vez que se hubieran concedido las demandas para la cración de un estado musulmán. India y Pakistán se convirtieron en dos estados independientes una vez que Gran Bretaña concedió su independencia a la India en 1947. Durante las revueltas que siguieron a la división del país, Gandhi suplicó a hindúes y musulmanes que convivieran pacíficamente. Los disturbios afectaron a Calcuta, una de las más grandes ciudades de la India, y el Mahatma ayunó hasta que cesaron. El 13 de enero de 1948 inició otra huelga de hambre en Nueva Delhi para tratar de instaurar la paz. El 30 de enero, doce días después de acabado aquel ayuno, fue asesinado por Nathura Godse, un miembro de un grupo extremista hindú, mientras se dirigía el rezo de la tarde.

"Gandhi nunca aceptó el título de Mahatma, porque no se consideraba digno de él. Sólo le gustaba que lo llamaran Bapu (""Padre""), que es una expresión, a la vez, cariñosa y respetuosa."


Muchos hombres y mujeres de hoy veneran a personajes milenarios, algunos que ni siquiera han existido (en la realidad histórica), pero pocos conocen que, en este siglo, un hombre verdaderamente santo se levantó de entre los demás. Nacido en una cultura de milenaria espiritualidad, empero no se restringió a ella y abordó con igual entusiasmo las ideas religiosas de todos los pueblos.


Gandhi decía ser hindú, buddhista, cristiano, musulmán, shiks, judío, etc… sin que para él, existiera contradicción alguna. Esto era porque, según su pensar, la única definición real de Dios era que es: La Verdad y El Amor, y esto puede aplicarse a todas las religiones por igual.


Pudo haber acumulado el poder total de su país, tanto el político como el religioso, pero jamás acepto ningún cargo público, despreciando siempre los títulos y honores. Vivió hilando su propia ropa y aconsejando a todos vivir en paz y en hermandad con los demás.


"Su respeto por la vida no se limitaba a la humana, consideraba como hermanos a todos los seres vivientes y si hoy todavía estuviera entre nosotros, dejaría oír su voz a lo largo y ancho del mundo para salvar a la ""vida"" que destruimos día tras día por nuestra ambición e insensibilidad ecológica."


"Mahatma Gandhi con algunos de sus discípulosLamentablemente, los pueblos de Pakistán y la India, los que él tanto amo (como para dar su vida por ellos), hoy se encuentran al borde de una guerra de consecuencias inimaginables. Pero esto no significa que el Mahatma Gandhi haya fracazado. Aún cuando puede llegar el día en que la India ya no exista, en que no se practiquen más sus viejas tradiciones, mientras el hombre camine sobre la faz de la tierra y posea cultura para transmitir su historia, no se olvidará jamás que, una vez, sólo una vez, un pueblo fue libre sin levantar las armas; que una sola vez, un pueblo logro su independencia solo con la paz, el amor y la verdad. Mientras esto no se olvide, el Mahatma Gandhi sera recordado como el revolucionario de la no-violencia."


"Si creemos que algún hombre merece verdaderamente el título de ""santo"", ninguna persona de buena voluntad, sea cual sea su credo, puede excluir de la ""lista"" de quienes llegaron a esta condición, a aquel hombrecillo de cuerpo delgado y de mirada sonriente, tras del cual se escondía el Alma más grande de nuestro siglo.-"



En su autobiografía, el Mahatma Gandhi cuenta cómo, durante sus tiempos de estudiante en Sud Africa, le interesó profundamente la Biblia, en especial el Sermón del Monte.

Llegó a convencerse de que el cristianismo era la respuesta al sistema de castas que durante siglos había padecido la India, y consideró muy seriamente la posibilidad de hacerse cristiano.

Un día quiso entrar en una iglesia para oír misa e instruirse, pero le detuvieron a la entrada y, con mucha suavidad, le dijeron que, si deseaba oír misa, sería bien recibido en una iglesia reservada a los negros. Desistió de su idea y no volvió a intentarlo.


" Albert Einstein dijo de Gandhi: ""Las generaciones del porvenir apenas creerán que un hombre como éste caminó la tierra en carne y hueso."""




Este trabajo fue realizado por

Pablo Correa-Hernandez

Pablohsn6@yahoo.com

Montevideo-Uruguay


@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 7:17 AM

Rigoberta Menchú

Activista de los derechos humanos de Guatemala (Chimel, Uspatán, 1959 -). Rigoberta Menchú nació en una numerosa familia campesina de la etnia indígena maya-quiché. Su infancia y su juventud estuvieron marcadas por el sufrimiento de la pobreza, la discriminación racial y la violenta represión con la que las clases dominantes guatemaltecas trataban de contener las aspiraciones de justicia social del campesinado.




Varios miembros de su familia, incluida su madre, fueron torturados y asesinados por los militares o por la policía paralela de los «escuadrones de la muerte»; su padre murió con un grupo de campesinos que se encerraron en la embajada de España en un acto de protesta, cuando la policía incendió el local quemando vivos a los que estaban dentro (1980).

Mientras sus hermanos optaban por unirse a la guerrilla, Rigoberta Menchú inició una campaña pacífica de denuncia del régimen guatemalteco y de la sistemática violación de los derechos humanos de que eran objeto los campesinos indígenas, sin otra ideología que el cristianismo revolucionario de la «teología de la liberación»; ella misma personificaba el sufrimiento de su pueblo con notable dignidad e inteligencia, añadiéndole la dimensión de denunciar la situación de la mujer indígena en Hispanoamérica.

Premio Nobel de La Paz 1992
www.rigobertamenchu.org
@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 7:29 AM





Yasser Arafat

(Mohammed Abed Ar’ouf Arafat, llamado Abú Ammar) Líder nacionalista palestino (Jerusalén, 1929 - Clamart, Francia, 2004). Yasser Arafat estudió ingeniería en la Universidad de El Cairo, profesión que ejerció en Egipto y en Kuwait entre 1956 y 1965.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial Yasser Arafat participó en el incipiente movimiento palestino, que aspiraba a construir un Estado árabe independiente sobre la entonces colonia británica de Palestina, chocando con las aspiraciones judías sobre el mismo territorio. Se unió en 1944 a la Liga de Estudiantes Palestinos, de la cual fue presidente de 1952 a 1956.


Yasser Arafat

En dicho año Yasser Arafat participó en la fundación del movimiento Al-Fatah, componente principal de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que se creó en 1964; en 1968 pasó a presidir ambas formaciones, simbolizando desde entonces las aspiraciones palestinas a la posesión de un Estado propio frente a las ambiciones territoriales de Israel y de sus vecinos árabes.

Durante este tiempo sobrevivió a multitud de atentados y ejerció un papel moderador frente a las tendencias árabes radicales. Como máximo líder del movimiento, fue rechazado en muchos países occidentales por sus vinculaciones con el terrorismo árabe; pero tuvo también momentos de aceptación, como su alocución ante las Naciones Unidas en virtud del reconocimiento de la OLP como legítima representante del pueblo palestino (1974), o su admisión como miembro de la Liga Árabe (1976).

El ataque israelí al Líbano en 1982-85 privó a la OLP de las bases desde donde había organizado sus acciones armadas contra Israel y obligó a Arafat a refugiarse con su organización en Túnez. El protagonismo de la lucha palestina pasó entonces al interior, a las poblaciones de los territorios ocupados, que desde 1988 crearon un clima de rebelión permanente contra las autoridades israelíes (la Intifada).

Arafat intentó capitalizar ese movimiento proclamando simbólicamente la creación de un Estado palestino independiente (cuyo «gobierno en el exilio» presidía él mismo), que obtuvo el reconocimiento de más de sesenta países. Pero las sucesivas derrotas militares de los árabes acabaron por convencerle, a raíz de la desaparición de la Unión Soviética y de la Guerra del Golfo en los primeros años noventa, de la necesidad de llegar a un entendimiento con Israel.

El impulso de Estados Unidos a la apertura de un proceso de paz en Oriente Medio le dio la ocasión para iniciar conversaciones secretas con representantes israelíes, que condujeron a los acuerdos firmados en Washington en 1993: Arafat regresó a Palestina como titular de un gobierno autónomo (la Autoridad Nacional Palestina) que inicialmente sólo tenía poder sobre Gaza y Jericó (después se iría extendiendo al resto de Cisjordania).

Las dificultades para llevar adelante este proyecto fueron enormes, dada la oposición de los radicales árabes (que lanzaron una oleada terrorista en el interior de Israel y duros enfrentamientos militares en el sur del Líbano) y de los extremistas judíos (que llegaron a asesinar al primer ministro Rabin en 1995). Los retrasos y discrepancias en el plan de retirada israelí de los territorios ocupados añadían dificultad al proceso, viciado por problemas de fondo, como la falta de entendimiento sobre el futuro de Jerusalén (reclamada como capital tanto por el Estado israelí como por los palestinos) o la falta de apoyo por parte de Siria.

Su reciente fallecimiento no ha hecho siño sumar incertidumbres a este proceso, pese a que Estados Unidos e Israel le consideraban últimamente como un obstáculo para la paz. Con todo, los esfuerzos de Arafat fueron reconocidos con la concesión, junto a Rabin, del Premio Nobel de la Paz y del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994.


[Modificato da @Nessuna@ 04/03/2006 7.41]

@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 7:51 AM


Isaac Rabin


Militar y político israelí.



Nació el 1 de marzo de 1922 en Jerusalén. Cursó estudios en una escuela de agricultura. Combatiente del Palmach, unidad judía de operaciones especiales, contra las autoridades británicas de Palestina. Fue encarcelado en 1946 y puesto en libertad en 1947. Luchó en la defensa de Jerusalén durante la guerra de Independencia israelí (1948-1949). Fue jefe del Estado Mayor en 1964. Cuando acaba la guerra de los Seis Días (1967) deja el Ejército y es nombrado embajador en Estados Unidos (1968-1973) y ministro de Trabajo. Entra en la Kneset (Parlamento israelí) como diputado por el Partido Laborista en enero de 1974. Sucedió a Golda Meir como primer ministro y dirigente del partido. En abril de 1977, tras una serie de escándalos que afectaron a su esposa, deja el liderazgo de su partido a Simón Peres. Siendo ministro de Defensa de 1984 a 1990, ejecuta la respuesta israelí contra la revuelta palestina denominada intifada. En febrero de 1992 sustituyó a Peres en la jefatura del Partido Laborista y, tras las elecciones de junio de ese año, volvió a ser primer ministro. En 1993 firmó un histórico acuerdo de paz con Yasir Arafat, presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Este acuerdo preparó el camino para un limitado autogobierno palestino en los territorios ocupados por Israel. En 1994 recibió el Premio Nobel de la Paz junto a Yasir Arafat y Simón Peres. Murió asesinado el 4 de noviembre de 1995 en Tel Aviv por un judío de extrema derecha.




ÚLTIMO DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO ISRAELÍ ISAAC RABIN



Permitidme decir que estoy profundamente conmovido. Deseo agradecer a cada uno de vosotros el haber venido hoy aquí para oponeros a la violencia y manifestar vuestro apoyo a la paz.

Este Gobierno, que tengo el privilegio de encabezar junto con mi amigo Simón Peres, decidió darle una oportunidad a la paz, una paz que solucionará casi todos los problemas de Israel.

Fui militar durante 27 años. Luché cuando la paz no tenía posibilidades. Creo que ahora las tiene, y muchas. Debemos aprovechar esto en nombre de todos los que están aquí presentes, y en nombre de los que no están aquí, que son muchos.

Siempre creí que ¡a mayoría de la gente quiere la paz y está dispuesta a asumir riesgos por la paz. Con vuestra presencia habéis demostrado, junto con muchos otros que no vinieron, que el pueblo realmente desea la paz y se opone a la violencia.

La violencia erosiona los cimientos de la democracia israelí, la violencia debe ser censurada y aislada. Ese no es el camino del Estado de Israel. En una democracia puede haber diferencias, pero la decisión final debe tomarse en elecciones democráticas, como en las elecciones de 1992, que nos otorgo un mandato para hacer lo que estamos haciendo. Y seguiremos así.

Quiero decir que estoy orgulloso de que representantes de los países con los que hemos firmado la paz estén presente hoy con nosotros, y seguirán a nuestro lado: Egipto, Jordania y Marruecos, que nos abrieron el camino a la paz.

Deseo dar las gracias al presidente de Egipto, al rey de Jordania al rey de Marruecos, que han enviado aquí representantes para participar con nosotros en nuestra marcha hacia la paz.

Pero, más que nada, en los más de tres años de existencia de este gobierno, el pueblo israelí ha demostrado que es posible hacer la paz, que la paz abre las puertas a una economía y una sociedad mejores, que la paz no es sólo una plegaria. La paz está antes que todo en nuestros rezos, pero es también la aspiración del pueblo judío, una genuina aspiración por la paz.

Sabemos que hay enemigos de la paz que están tratando de herirnos con el fin de torpedear el proceso de paz.

Quiero decir sin ambages que hemos encontrado un socio para la paz también en el pueblo palestino. La OLP, que era nuestra mayor enemiga, ya no se dedica al terrorismo.

Sin socios para la paz, ésta no puede existir. Exigiremos que pongan todo de su parte para la paz, así como nosotros haremos lo nuestro, a fin de solucionar el aspecto más complicado, más prolongado y cargado d emociones del conflicto árabe-israelí: el problema palestino-israelí.

Éste es un camino lleno de dificultades y dolor. Para Israel, no hay camino sin dolor, pero el camino de la paz es preferible al camino de la guerra.

Esto os lo digo como ex-militar, como un hombre que es hoy ministro de Defensa y ve el dolor de las familias y los soldados de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI). Por ellos, por nuestros hijos y, en mi caso, por nuestros nietos, quiero que el gobierno busque exhaustivamente cada apertura, cada posibilidad de promover y lograr una paz global. Incluso con Siria será posible hacer la paz.

Esta manifestación debe enviar un mensaje al pueblo israelí, al pueblo judío de todo el mundo, a los muchos pueblos del mundo árabe y, de hecho, a todo el mundo, de que el pueblo israelí quiere la paz y la apoya. Por todo esto, os doy las gracias".

* Discurso pronunciado como acto final de la manifestación en favor del proceso de paz, celebrada en la Plaza de los Reyes de Israel. Tel Aviv, 4 de noviembre de 1995

*buscabiografias.com
@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 10:14 PM
@Nessuna@
Saturday, March 04, 2006 10:37 PM

La dama de la lámpara Florence Nightingale (1820-1910)


Hija de una familia terrateniente adinerada, de Hampshire, nació en 1820. Su padre, William Nightingale de Embly Park, un Unitario estaba involucrado en el movimiento contra la esclavitud y era un fiel creyente en que las mujeres, especialmente sus hijas, deberían obtener una educación. Ella y su hermana aprendieron Italiano, Latín, Griego, Historia y Matemática de su padre y su tía, así como de otros tutores.
La madre de Florence, Fanny Nightingale, también provenía de una familia fielmente Unitaria. Ella era una mujer dominante que estaba primordialmente preocupada con la búsqueda de un buen marido para su hija. Por ello, se molestó ante la decisión de Florence de rechazar a varios proponentes de matrimonio.

Cuando Florence cumplió diecisiete se sintió llamada por Dios para enfrentar alguna gran causa desconocida. A los veintitres años, dijo a sus padres que quería convertirse en una enfermera. Y se encontró con una sólida oposición de ellos, ya que la enfermería se asociaba con mujeres de clase trabajadora.

No fue sino hasta que el Lord Houghton casó con otra en 1851, que Florence recibió permiso para entrenarse como enfermera. Florence, entonces de treinta y un años, se fue a trabajar al hospital Kaiserworth en Alemania

En su diario, ella explicó porqué decidió no aceptar la oferta de matrimonio de Richard Moncton Milnes.

Yo tengo una naturaleza, moral y activa que requiere satisfacción y eso no encontraría en la vida de él. Yo podría sentirme satisfecha si pasara la vida con él combinando nuestros diferentes poderes para lograr un gran objetivo. Yo no podría satisfacer esta naturaleza pasando la vida con él, en compromisos sociales y organizando las cosas domésticas.

En 1852 ella escribió, pero nunca publicó:

Se supone que las mujeres no deben tener una ocupación suficientemente importante para no ser interrumpida...Ellas se han acostumbrado a considerar la ocupación intelectual como un pasatiempo egoísta, y es su "deber" dejarlo, para atender a cualquiera más pequeño que ellas.


@Nessuna@
Monday, March 06, 2006 1:59 AM
Johann Sebastián Bach

Nació en Eisenach, Alemania, el 21 de marzo de 1685, formando parte de una familia turingia en la que muchos de sus miembros fueron músicos. El patriarca de esta familia fue Veit Bach, muerto en 1615 y el último de los nietos de Juan Sebastián, Wilhelm Friederich, maestro de capilla en la corte de Berlín, murió en 1846. Fueron padres de Juan Sebastián, Juan Ambrosio Bach y Elizabeth Lämberhirt; se educó en un medio familiar musical extraordinario, donde todo concurría a estimular sus poderosas facultades; célebres eran las reuniones de toda la familia Bach, en las que todos los componentes, eran relevantes músicos ya sea tocando o componiendo. Quedó huérfano de madre a los nueve años, y un año más tarde moría su padre, por lo que hubo de ir a vivir con su hermano mayor, Juan Cristóbal, que desempeñaba el cargo de organista en Ohrdruf, y con quien continuó sus estudios. Su pasión por la música era manifiesta; se cuenta que, en esta época, habiéndose rehusado su hermano a prestarle un libro que contenía piezas de Fröberger, Kerl y Pachelbel, se apoderó de él a escondidas y lo copió a la luz de la luna durante seis meses; se agrega que cuando ya había avanzado bastante en esta labor, fue descubierto por su propio hermano, quien, en un momento de ira, por la desobediencia del niño, destruyó el manuscrito llenando de desolación el corazón del pequeño Juan.

A los quince años entró en la escuela de S. Miguel, en Lüneburgo, quizás recomendado por su maestro Elías Herder, y en atención a su dedicación a la música y asu excepcional voz de soprano en este lugar permaneció ters años, llegando a desempeñar el cargo de "Prefecto de los niños del Coro", y teniendo en ocasiones, oportunidad de actuar no solamente como organista, sino como director del propio coro. A los dieciocho años ocupó un puesto como violinista en la orquesta del conde Juan Ernesto de Weimar, donde permaneció algunos meses.

En 1703 pasó como maestro de capilla a Arnstadt, donde tuvo tiempo suficiente para dedicarse al órgano y a la composición. Estando en este lugar hizo el viaje a Lübeck para oír al gran organista Buxtehude, pidiendo, para tal fin, cuatro semanas de permiso, que se convirtieron en tres meses: por este comportamiento recibió una reprimenda del Consistorio Condal, (de la que se conserva el acta correspondiente), a la cual contestó que "estuvo en Lübeck para imponerse allí de diversas cuestiones relacionadas con su arte... ". En el mismo documento se le llama la atención por no querer atender el "Coro de Niños", ocupación a la cual se revelaría toda su vida.

En 1707, se trasladó a Mulhausen, como organista de la iglesia de S. Blas, tomando posesión el 15 de junio. El 17 de octubre del mismo año contrajo matrimonio con su prima María Bárbara Bach. En 1708 vuelve a Weimar como organista y músico de cámara del dque reinante. Su estancia se prolonga hasta 1717. En esta etapa de su vida el repertorio del órgano y de diversos instrumentos reciben la magistral aportación de J.S. Bach: entre las composiciones de este período figuran la "Tocata y fuga en re menor" y la monumental "Pasacalle en do menor".

Uno de los más importantes acontecimientos ocurridos en esta época fue su "tournée" artística a Dresde en 171: se hallaba allí el notable organista Jean Luis Marchand, (1669-1732) quien no solamente exaltaba la superioridad del arte francés, sino que, además, se proclamaba a sí mismo como el mejor organista, añadiendo que no había en toda Alemania quien pudiese comparársele.
Entre los músicos de Dresde había varios que conocían a Bach, (uno de ellos Jean Baptiste Volumier), quienes le invitaron para competir con Marchand. Aceptó, y después de oír, secretamente, al organista francés, lo desafió por escrito para efectuar un concurso, que consistiría en desarrollar un tema, dado por el oponente en el mismo momento en que se efectuase el acto. Señalado el jurado, el lugar, (la casa del primer ministro Flemming) y la fecha (desafortunadamente perdida), Bach se presentó puntualmente a la hora convenida, pero esperó puntualmente a su rival: Marchand se ausentó de la ciudad en la mañana de ese mismo día, por la posta ligera, dando así, implícitamente, la victoria al maestro alemán, quien recibió de los asistentes no solamente felicitaciones, sino innumerables consideraciones que llevaron su fama por distintos países. Pero el príncipe de Weimar, Wilhelm Ernest, permaneció indiferente al triunfo de su músico: veamos como lo recompensó.

En 1714 había sido designado Bach violín concertista de la orquesta, y con este carácter substituía al director titular, Samuel Drese: esta circunstancia le hizo concebir esperanzas, cuando murió este maestro, de que sería nombrado para sucederle en el puesto; y al no haber sucedido así manifestó su disgusto en forma tan ostensible y destemplada, que fue a dar a la cárcel, arrestado por cuatro semanas. Al ser puesto en libertad presentó su dimisión. En 1717 fue a Cöthen, donde entró al servicio del príncipe Anhalt, quien le confió la dirección de su orquesta. Se inauguró para Juan Sebastián una de las etapas más felices de su vida, gozando de grandes consideraciones y estimación: aquí escribió la primera parte del "Clavecín bien temperado", los "Conciertos de Brandeburgo", música de cámara y obras que tituló "Sonatas", para violín, flauta, viola de gamba, etc., que llegan al límite de las posibilidades técnicas de los instrumentos.

En 1720, mientras acompañaba al príncipe en Carlsbad, murió su esposa, que fue enterrada el 7 de julio. Bach recibió con dolorosa entereza la noticia de la muerte de su mujer, que era "apacible, tranquila y dulce, adornada por dotes musicales suficientes para comprender la obra de su esposo, y ofrecerle, de puertas adentro, un hogar honrado y virtuoso". Sin embargo, al año siguiente contrajo nuevas nupcias con Ana Magdalena Wülken, efectuándose la ceremonia en el hogar del maestro el 3 de diciembre de 1721. La forma en que se conocieron se encerró dentro de las siguientes circunstancias: Bach había ido a Hamburgo a escuchar, una vez más, al organista Reinken, quien después de oírlo improvisar le dijo: "Creía que este arte había muerto ya, pero veo que sigue viviendo en vos".

Durante su estancia en esta ciudad conoció a Ana Magdalena: ella misma lo relata en su "Pequeña Crónica", que ha sido calificada como "un canto de amor al hogar". Dice así:

"En el invierno de 1720 acompañe a mi padre a Hamburgo... Al día siguiente de mi llegada, mi tía me llevó de compras por la ciudad y, a la vuelta, al pasar frente al templo, se me ocurrió la idea de conocerlo. Empujé la puerta y tales sonidos maravillosos escuché difundirse por el aire, que me parecieron arrancados por algún arcángel. Deslíceme en silencio hasta el interior y me quedé inmóvil. Miraba hacia el órgano situado sobre la galería del oeste; subían hacia la bóveda los enormes tubos, pero no podía ver al organista. No sé cuánto tiempo permanecí de ese modo en la iglesia vacía, toda oídos, cual si hubiera echado raíces en las baldosas. En la embriaguez de aquella música perdí por completo la sensación de las horas. Cuando, tras haber estremecido el espacio con una serie de radiantes acordes, la melodía cesó, súbitamente, yo permanecía aún de pie, estupefacta, como si los truenos que brotaban de las galerías mágicas debieran seguir vibrando todavía. Entonces el organista, Sebastián en persona, apareció en la tribuna y se acercó a la baranda; yo tenía aún los ojos alzados cuando él me vio. Le miré un instante, demasiado asustada por su repentina aparición, para hacer un movimiento. Tras un concierto semejante, más que a un hombre, esperaba contemplar a S. Jorge mismo. Me eché a templar, cogí mi capa, caída al suelo y presa del incontenible pánico, me precipité fuera de la iglesia..." "La figura de Juan Sebastián Bach era extraordinaria: aún cuando no era demasiado alto, sigue diciendo Ana Magdalena, daba la impresión de ser muy grande, grueso, ancho y fuerte como una roca. Rodeado de otros hombres, parecía, físicamente, más considerable, aún cuando solamente su corazón y su espíritu fueran más grandes y poderosos que los demás. Era grave y calmado, pero estando cerca de él, se sentía que sobrepasaba a todos en calidad espiritual y humana"

En 1723, Bach parte para Leipzig a tomar posesión del puesto que ocuparía hasta su muerte: "Cantor de la iglesia de Santo Tomás y director de la música de la Universidad". Cumpliendo rigurosamente con los deberes que tenía encomendados, encontró la manera de hacer algunos viajes, entre ellos el que emprendió a la corte de Federico el Grande, llegando a Potsdam el 7 de mayo de 1747, acompañado de su hijo Emmanuel. Se cuenta que cuando el monarca fue enterrado de que había llegado, voliéndose a los músicos de su orquesta, dijo con cierto tono de impaciencia: "Señores: el viejo Bach acaba de llegar". Y dio las órdenes para que el gran maestro se presentara inmediatamente en palacio. Al llegar dijo: "señores: ponéos de pie, que el gran Bach está entre nosotros". En los últimos años de su vida, Bach padeció una enfermedad de los ojos que empeoró hasta dejarlo completamente ciego. Su muerte ocurrió el martes 29 de julio de 1750, alas ocho y cuarto de la noche.


Los detalles nos son revelados por la propia Ana Magdalena. Dice: "Había puesto música, en su lecho de muerte, al coral "Estoy ante tu trono", (dictado a su hijo político Cristián), y cuando terminó dijo: -"Será la última música que componga en este mundo... ...Miré el rosto de Sebastián, apoyado en la almohada, luego el manuscrito de su último canto... Por fin me llamó: -"¡Magdalena querida, ven, acércate...!" Sobrecogida por el extraño templor de su voz me volví... Había abierto los ojos. Me miraba, me veía. Sus ojos apretados por los sufrimientos se abrían con un brillo doloroso. La recuperación de la vista, pocos instantes antes de la muerte, fue el último don de dios a mi marido. Vio una vez más el sol, a sus hijos, a mi misma, vio a su nieto que Isabel le presentaba y que llevaría su nombre.

Le mostré una bella rosa roja y su mirada se clavó en ella.

- "Hay cosas mejores allá, Magdalena, colores más hermosos, músicas que ni tú ni yo hemos oído jamás..." Pronto vimos que el fin se aproximaba. -"Quiero oír un poco de música", -dijo... Dios me insipiró y escogí un coral "Todos los hombres deben morir"... Los demás se unieron hasta completar las cuatro partes. Mientras cantábamos, una gran paz descendía sobre el rostro de Sebastián, libre ya de las miserias del mundo!.

Juan Sebastián Bach confirma la frase que dice: "El verdadero hombre jamás deja de aspirar a metas superiores y de desarrollarse mientras viva". Fue un ejemplo de aspiración sublime, cumpliendo estrictamente con las obligaciones que contraía; cuando faltaba a sus compromisos era para elevarse sobre la opinion corriente y dar oídos a su impulso de genio. Dotado de un sano juicio amó a sus esposas con verdader fidelidad, enraizó en su hogar como un gran patriarca: de sus dos mujeres tuvo veinte hijos, de los cuales solamente diez, seis hombres y cuatro mujeres, le sobrevivieron. Amó la libertad y la integridad personal. Kitell dijo de él: "Era un hombre de gran bondad". Como maestro fue ejemplar: observando a sus alumnos componía para ellos lo que les hacía falta.


Detestaba, en cambio, a los flojos, incumplidos, léperos y tramposos; más de una vez, al perder el juicio con ellos, se quitó la peluca que su cargo le obligaba a usar, para "Batir con ella a esos pillos". Como músico no tiene compañero: "Es el más grande que ha producido la humanidad". En todos los géneros que cultivó dejó modelos que permanecen insuperados hasta ahora. En todos los necargos y puestos que desempeño encontró un motivo para componer obras geniales; podía aplicársele el atributo de Midas: "Convertía en oro cuanto tocaba".

Doscientos doce años despues de su muerte todos reconocen que no hay arte superior al suyo, proclamado por su elevación, por su fecundidad, por su perfección absoluta, por su inmensidad aérea; se le proclama como el mayor de los artistas de todos los tiempos. Su obra comprende más de cincuenta volúmenes. La palabra Bach, en alemán, significa arroyo.

Pero se ha dicho de Juan Sebastián: "No era un arroyo, es el océano completo de la música". Por eso todos los músicos le han rendido tributo de admiración y van a su música como se acude al manantial más inagotable de la más prístina pureza y de la más saludable aspiración. Phillip Spitta dijo de él: "Ya jamás podrán caer de nuevo en el olvido ni el nombre ni la obra de Juan Sebastián Bach, dondequiera que viva el espíritu de la música".

@Nessuna@
Monday, March 06, 2006 2:06 AM
Wolfgang Amadeus Mozart

No existe, en toda la Historia de la Música, una vocación que se haya manifestado tan tempranamente y que haya fructificado tan espléndida y genialmente como la de Wolfgang Amadeus Mozart. De niño despertaba simpatía por su aire desenvuelto, atractiva figura y comunicativa cordialidad; pero admiraba aún más por su ágil inteligencia, habilidad extraordinaria y capacidad creadora; no hubo una sola persona que al acercarse a él, ver y comprobar sus singulares facultades, no se sintiese maravillado: reyes, emperadores, príncipes, nobles, músicos, pueblo y aún el mismo Papa, rindieron tributo al niño prodigio que fue Mozart;

Hasse decía de él: era un genio demasiado peligroso para la mediocridad de sus compañeros de profesión; poseía un gusto exquisito para la vulgaridad en la que preferían vivir sus contemporáneos; estaba por tan encima de todos, que sólo otro genio, incapaz de alentar odios y rencores, Franz Joseph Haydn, proclamaba en voz alta: "Yo sólo sé que Mozart es el compositor más grande que tiene hoy el mundo". Después de su muerte la posteridad se ha encargado de hacerle justicia: se le considera como uno de los más grandes maestros. Su música es cristalina, sugestiva, llena de poderoso encanto y de honda expresividad, envuelta en las galas de una sencillez aparente y de una refinada y aristocrática discreción. La totalidad de ella repele al mal gusto y se desarrolla en un ambiente de finura.

Wolfgang Juan Crisóstomo Amadeo Mozart nació el 27 de enero de 1756, en Salzburgo, Austria. Su padre, Leopoldo, era violinista y estaba, como músico, al servicio del arzobispo de aquella ciudad: se distinguía como buen maestro y, en el mismo año en que nació su hijo, publico un método titulado "Ensayo de una escuela fundamental del violín", que fue considerada como "obra maestra de buen gusto y de técnica". Su madre, Ana María Pertl, era muy estimada por su sencillez, dulzura y buen sentido, cualidades a las que unía una alegría encantadora, una amabilidad complaciente y una discreción oportuna. El otro miembro de la familia, cuando Wolfgang nació, era María Ana (Nannerl la llamaría), que tenía cuatro años.

Sus primeros años pasaron en el cálido ambiente de su hogar amoroso, de una ciudad tranquila y sonriente que veía turbarse su calma, de vez en cuando, por sanos esparcimientos de bullicioso contento. Dentro de la casa el padre tocaba el violín, daba clases o copiaba música; los domingos se reunía con algunas amistades y compañeros de trabajo, quizás gustarían un vaso de cerveza y las buenas salchichas austríacas, dedicarían algún tiempo a interpretar música de cámara o a cantar los tradicionales cantos del país. Su hermana recibiría las primeras lecciones en el clavecín. En este medio musical, el pequeño absorbía todo con anhelante empeño; se cuenta que cuando no alcanzaba, por su estatura, a ver el teclado del clavecín, se estiraba hasta tocar con sus pequeñas manos las teclas, y al hundirlas, gozaba cuando sonaban agradablemente y lloraba cuando producían sonidos inarmónicos, hasta que llegó a entender que lo primero sucedía cuando quedaba una tecla intermedia, y lo segundo al tocar las dos inmediatas; Así conoció el secreto de la consonancia y de la disonancia. Algún tiempo después, su padre lo sorprendió escribiendo en un papel pautado y al preguntarle qué hacía, contestó con todo aplomo: ¡Estoy componiendo un concierto para clavecín!


Una fotografía que tomé de la casa donde nació Mozart. Salzburgo, Austria.
entre los cuatro y los seis años compuso 22 piezas que su padre publicó en una monografía. por esto, al reconocer las innatas facultades de su hijo, se dedicó a su educación con cuidadoso esmero: el niño vencía las dificultades con toda facilidad, sus pequeños dedos corrían por el teclado con asombrosa agilidad.

En vista de los adelantos alcanzados, Leopoldo tomó la resolución de emprender una gira con María Ana y con Wolfgang. Al primer lugar que se dirigieron fue Munich, ciudad a la que llegaron el mes de enero de 1762, y en la que causaron gran admiración: Wolfgang tocó un concierto ante el príncipe elector quien le prodigó muchas alabanzas. En septiembre del mismo año fueron a Viena. Para presentarse ante el emperador el niño vestía "un traje de fina tela color lila; de seda y del mismo color la chupa, adornada con una fila de gruesos botones de oro" (Carta de Leopoldo a su esposa). Se cuenta que, cuando llegaron a la presencia de la familia imperial, el pequeño, sin cumplimento de ninguna clase, y ante la expectación general de la corte, saltó sobres las rodillas de la emperatriz y le echó los brazos al cuello para besarla. Después de haber tocado, y cuando todos celebraban su habilidad extraordinaria, Mozart pidió al emperador que llamase a su maestro de capilla, Wagenseil, y una vez que éste compareció, le dijo: "Señor, voy a tocar uno de sus conciertos; tenga usted la bondad de voltearme las hojas". Mozart sería después un huésped habitual del palacio de Schömbrunn: el emperador gozaría con él proponiéndole toda clase de problemas musicales y se le trataría con familiaridad; una anécdota cuenta que un día en que jugaba junto con otros niños y niñas de su edad, en los jardines de la imperial mansión, tropezó y cayó al suelo, causando la risa y burla de todos, menos de María Antonieta, que sería después la infortunada reina de Francia, que le ayudó a ponerse de pie y aun limpió el empolvado traje que se había manchado, a lo que el niño, enjugando su llanto y besándola, le expresó su gratitud diciéndole: "Gracias, cuando sea grande me casaré contigo".

Schatner relata otra anécdota que confirma la precocidad musical de Mozart; es la siguiente: "Su padre le compró en Viena un pequeño violín para que se divirtiera con él como un juguete. De regreso a Salzburgo, Wenzel, músico de la corte, fue a casa de Leopoldo, acompañado de otro músico llamado Schatner, para ensayar un trío que acababa de componer. Mozart se presentó con su violín y pretendió doblar la parte que tocaba Schatner, a lo que su padre no solamente se opuso, sino que lo regañó fuertemente; pero ante las súplicas del niño accedió a que tocase, siempre que lo hiciera suavemente para no entorpecer el conjunto. Pero desde los primeros compases, hasta el final, ejecutó su parte con una precisión y una justeza tan grandes, que los tres músicos hubieron de derramar lágrimas ante aquel prodigio de estupenda musicalidad".

En julio de 1763, emprendieron los Mozart una nueva gira. Pero esta vez, Leopoldo decidió que se viajaría lujosamente, en elegante carruaje, hospedándose en buenos hoteles y huyendo de las relaciones que pudiesen comprometerlos. El niño gozaba de estos viajes con intensa alegría. Visitaron Munich, Augsburgo, Maguncia, Mannheim, Coblenza, Colonia, Aquisgrán, Bruselas, hasta que llegaron a París en noviembre de ese mismo año; en esta ciudad permanecieron algunos meses, causando, como en todas partes, una gran admiración y recibiendo numerosos agasajos; fue allí donde se publicaron las primeras cuatro sonatas de Mozart, dedicadas a la princesa Victoirie de Francia. A Inglaterra llegaron el 4 de abril de 1764: igual que en Viena y París, en Londres tocaron ante la presencia del rey, Jorge III, de la reina Sofía Carlota de Mecklemburgo, y de los nobles. El hijo menor de Juan Sebastián Bach, Juan Cristián, que era maestro de la corte, propuso al niño una serie de dificultades que éste resolvió muy fácilmente. En Londres hubieron de permanecer 15 meses por enfermedad de Leopoldo: pero este tiempo lo aprovechó Mozart dando numerosos conciertos y cultivando una estrecha amistad con Juan Cristián Bach, de quien recibió provechosas enseñanzas "se cuenta una bella escena en que el niño, sentado en las rodillas del maestro ante el clavecín, improvisaba alternando con él, cogiendo al vuelo su pensamiento, siguiéndolo y modificándolo a su gusto..." (Henri de Curzon: Mozart)

Abandonaron Inglaterra el 1º de agosto de 1765: en Francia visitaron algunas ciudades, pero en Lila, hubieron de quedarse un mes por enfermedad de Mozart. Después fueron a La Haya, donde María Ana enfermó también, al mismo tiempo que su hermano recaía. Al cabo de cuatro meses volvieron a París, y de regreso a Salzburgo, donde llegaron en noviembre de 1766, pasaron por Dijon, Berna, Zürich, Ulm y Munich.

En septiembre de 1767 volvieron a Viena. Pero una epidemia de viruela los hizo refugiarse en Olmütz, donde los niños contrajeron la enfermedad. Nuevamente en Viena, enero de 1768, Mozart recibió el encargo del emperador de escribir una ópera, "La finta semplice", que tuvo la virtud de desencadenar las envidias y las calumnias de esa ciudad: se decía que tal obra no había sido compuesta por el pequeño, sino por su padre. En vano Mozart trató de demostrar lo contrario prestándose a poner música a cualquier texto que se le presentase: el resultado fue que la ópera no llegó a representarse.

Otras obras fueron compuestas en el mismo año, entre ellas la ópera "Sebastián y Sebastiana", un concierto para trompeta, una Misa Solemne y una sinfonía en re menor.

Al año siguiente, 1769, el arzobispo de Salzburgo lo nombró maestro de capilla: entonces compone otras dos misas, un Te Deum y otras pequeñas piezas. En diciembre de ese mismo año emprende, con su padre, el viaje a Italia: este tiene características triunfales: Verona Mantua, Florencia, Roma, Nápoles, etc., fueron visitadas. En Milán se le hace una recepción sin precedente; la población lo recibió con aplausos. Los maestros famosos: Sammartini, el P. Martini, lo someten a pruebas musicales, y al salir triunfante, todas las academias le abren sus puertas, los poetas le dedican versos, se acuñan medallas conmemorativas, etc. Al escuchar el "Miserere" de Allegri, en la Capilla Sixtina, lo escribe de memoria y el Papa Clemente XIV, al ser enterado de esta hazaña lo hacer comparecer ante él y como reconocimiento a su genialidad le confiere la dignidad de "Caballero de la Espuela de oro". En el mismo año, 1770, se estrenó en Milán su ópera "Mitridate", que fue representada 20 noches consecutivas con gran éxito. El trabajo al que se sometió en Italia hubiese sido agotador para cualquiera que no tuvieses sus facultades: continuamente tocaba, escribía e improvisaba sobre "temas" y textos que le proporcionaba: Mozart lo realizaba como quien está jugando.

Regresó a Salzburgo por breve tiempo, para volver a Milán para el estreno de su ópera "Lucio Silla" en 1772. Compone para el matrimonio del archiduque Fernando y de la princesa Beatriz de Módena, la cantata "Ascanto in Alba". Al morir el arzobispo de Salzburgo escribe, para la recepción del sucesor, una cantata titulada "El suelo de Escipión". El nuevo dignatario, Jerónimo Colloredo, no tuvo para Mozart las complacencias que su predecesor, Segismundo: razón por la cual se vio obligado a renunciar, en el año de 1781. En los años siguientes escribe gran número de obras, entre ellas la ópera "La finta giardiniera". Sin embargo, su situación económica era precaria y deseaba obtener una plaza fija que le diese tranquilidad. Ofreció sus servicios al elector de Munich, en condiciones insuperables, pues se comprometía a escribir cuatro óperas por año y a tocar todos los días por un sueldo de 500 florines; pero el elector no aceptó aduciendo que aún no tenía suficiente renombre. Con igual propósito se dirigió a Augsburgo y a Mannheim, donde encontró la misma negativa. Decide ir a París, aun cuando su amor por Aloysia Weber estuvo a punto de hacer fracasar este propósito, lográndolo al fin gracias a la intervención de su padre: llegó a esa ciudad, acompañado de su madre, el 3 de julio de 1778. Pero esta vez no tuvo la misma favorable acogida, pues la atención del público estaba aún empeñada en la lucha de "gluckistas" y "piccinistas"; en cambio, recibió un fuerte golpe con la muerte de su madre, el 3 de julio de 1778, que le causó una penosa postración: lleno de amargura regresó a Salzburgo, donde se entregó al desempeño de las tareas de su cargo, añadiendo en 1779, las de organista de la corte.

Su ópera "Idomeneo, rey de Creta", compuesta en 1780, por encargo del elector de Baviera, obtuvo un gran éxito. En 1781, alejándose de Salzburgo, fijo su residencia en Viena, donde contrajo matrimonio con Constanza Weber, hermana de Aloysia. A partir de entonces la vida de Mozart toma un aspecto particular: ama a su esposa entrañablemente; ella soportó calladamente los infortunios y estrecheces de su vida conyugal; pero, desafortunadamente, no poseía los alcances suficientes para impulsar a su marido como correspondía a su genio; él poseía una alegría espontánea y fragante que hacía que las gentes de quienes solicitaba ayuda no diesen crédito a las necesidades reales que les exponía; su nueva situación le hizo abandonar muchas ambiciones de triunfo y de gloria que pudo haber adquirido; las intrigas a las que se vio expuesto no le daban reposo; pero su alma generosa y bien dotada halló siempre el recurso optimista que evitó su derrota moral: si no tenía dinero para comprar leña para los crueles días de invierno, cantaba e invitaba a su mujer a bailar para calentarse; si el casero apremiaba, Mozart le endosaba como pago una de sus bellas composiciones que fueron, para su poseedor, una mina de oro superior a muchos años de alquiler de su inmueble. El camino de Mozart fue llenándose de pequeñas tumbas de hijos que no lograban sobrevivir; en 1787 murió su padre; pero en esos momentos de penas, cuando las lágrimas de su esposa y las suyas propias ensombrecían los instantes de su existencia, la música fluía de su corazón y de su entendimiento como un bálsamo maravilloso: música en la que hay que saber apreciar, como entre líneas, toda la grandeza que encierra, pues, ya sea orando, suplicando, con tristeza o con dolor, tiene el pudor de no querer perturbar a nadie, para dejar a los hombres que disfruten de los dones de Dios: de la vida y de la alegría de vivir: ¡Música que, como un lago tranquilo de hondas profundidades, sólo pueden comprenderla y gozarla en toda su amplitud las almas elevadas!

Por encargo del emperador compuso en 1781 la ópera "Un rapto en el serrallo", pero su estreno en Viena fue acogido con frialdad. El propio emperador le dijo a Mozart: "Es demasiado hermosa para nuestros oídos, verdaderamente encuentro que hay demasiadas notas". A lo que el compositor repuso: "Exactamente no hay más que las necesarias". Pero fuera de Viena alcanzó muchas alabanzas y aplausos: Göthe dijo de ella: "Esta ópera destruye todo lo que se ha realizado". Recibió nuevo encargo del emperador José, en 1786, para componer una opereta llamada "El Empresario", en la que Mozart deja algunas páginas de alto valor. El mismo año compuso "Las Bodas de Fígaro", hermosa obra que fracasó el día de su estreno por la malevolencia de sus intérpretes italianos, pero que en Praga alcanzó un clamoroso éxito que convirtió al maestro en el ídolo de aquella ciudad. Fue allí donde estrenó, el 29 de octubre de 1787, su magistral ópera "Don Juan": la obertura de esta obra fue escrita en unas cuantas horas de la noche del 28 al 29 de octubre. Se relata, acerca del particular, que Mozart, agasajado hasta lo inaudito por los habitantes de Praga, no se daba reposo para gozar de la obertura, asistía a una reunión y se entregaba al baile con el entusiasmo delirante que le causaba la danza. El empresario, inquieto hasta el extremo, se acercaba a él para recordarle a él para recordarle que la obertura no estaba escrita, a lo cual Mozart contestaba, señalándose la frente y evadiendo su requerimiento: "¡No se preocupe, aquí la tengo!"... Pero a la tercera vez que recibió esta contestación, alcanzó a replicar, cuando ya eran cerca de las once de la noche: "¡Sí, mi querido Mozart, pero los músicos no van a leer allí!"...

Entonces Wolfgang dando un suspiro de tristeza, abandonó el salón para dedicarse a escribir. Llamó a su esposa y le pidió que le preparase una jarra de café, al mismo tiempo que le decía: "¡Mi pequeña Stanzi, no dejes que me duerma!"... Pero cerca de las cinco de la mañana, el cansancio lo vencía, por lo que le suplicó a su mujer "¡Un cuarto de hora nada más, un cuarto de hora déjame dormir!"... Accedió Constanza, pero ella misma relataba después: "transcurrido el cuarto de hora, reposaba tan profundamente que no tuve ánimo para levantarlo". Cerca de las ocho de la mañana la partitura estaba terminada, pero aún faltaba sacar las copias para cada instrumento. La función estaba anunciada para las siete de la noche: el teatro estaba lleno a reventar, pero no había indicios de que la representación se iniciara. Una hora después de la hora prevista, el mozo distribuía las partes en los atriles de la orquesta y los músicos salieron a ocupar su lugar. Entre bastidores, Mozart, nervioso y acongojado se paseaba de uno a otro lado. Cuando salió a dirigir la obertura sudaba copiosamente: los músicos tenían que leer a primera vista las partes de una obra que nunca se había oído antes.


Mi hermano y mi yo junto a Mozart en el cementerio de Viena.
Y cuando terminó la ejecución, el público aplaudió delirantemente, uniendo a su manifestación de aprobación los gritos de: "¡Bravo!... ¡Viva el Maestro!..." En cuanto tuvo oportunidad el empresario se acercó a Mozart y le preguntó: "Y bien, ¿cómo salió la obertura?..." A lo que Mozart le contestó: "Unas cuantas notas equivocadas por el copista... pero en general muy bien...".

En ese mismo año, 1787, recibió Mozart el nombramiento de compositor de la corte, con un sueldo de 800 florines anuales, con los cuales no alcanzó a remediar su pobreza. Viene para el compositor una etapa en la que se dedica con ahínco a la música instrumental: sus mejores sinfonías se producen en este tiempo. Efectúa algunos viajes, recibiendo en Berlín tentadoras ofertas que rechaza con un sentimiento de lealtad y de cariño para su emperador.

Sus últimas óperas fueron "Cossi fan tutti" (1790), y "La flauta mágica" (1791). Hacia 1789 sintió los primeros síntomas del mal que lo llevó a la tumba. Poco antes de terminar "La flauta mágica", ya estando enfermo, un desconocido vertido de gris se presentó a encargarle una Misa de Réquiem: "No me puedo desprender de la imagen del desconocido, decía Mozart; lo veo por todas partes y me ruega impaciente que realice el trabajo". Se dedicó a esta composición. El 4 de diciembre de 1791 les pidió a los amigos que rodeaban su lecho que lo ayudaran a cantar la "Lacrimosa", de la incompleta obra, pero a la mitad de su ejecución se interrumpió en sollozos; más tarde dio a su discípulo Süsmayer indicaciones para terminarla. "Esa noche", (escriben David y Federico Ewen), "su esposa Constanza, su hermana Sofía, y el discípulo Süsmayer se arrodillaron junto al lecho... Se llamó a un sacerdote para que le administraran la extremaunción. A medianoche, Mozart se despidió de su familia. Luego se volvió hacia la pared. Cuando lo tocaron comprobaron que había muerto".

Murió a la una de la mañana del día 5 de diciembre de 1791. Su entierro se efectuó el día 6. Una furiosa tempestad dispersó el cortejo fúnebre. Varios años más tarde se levantó un monumento en el lugar que se supone descansan los restos del inmortal maestro.

(Vease Antonio de Salieri)

La herencia de Mozart a la Humanidad es gloriosa: 46 sinfonías, 20 misas, 178 sonatas para piano, 27 conciertos para piano, 6 para violín, 23 óperas, otras 60 composiciones orquestales y numerosas obras más, cuentan en ella.

¡Su genio, como flor inmarcesible, se recordará para siempre! ¡Su música perdurará con exuberante lozanía!

Tomado de Guillermo Orta Velázquez,
"100 Biografías en la Historia de la Música",
Ed. Joaquín Porrúa, 1962.
@Nessuna@
Monday, March 06, 2006 2:15 AM
Marie Curie

Biografía escrita por Eve Curie, hija de Marie y Pierre Curie.

En el otoño de 1891 se matriculó en el curso de ciencias de la Universidad parisiense de la Sorbona una joven polaca llamada Marie Sklodowska. Los estudiantes, al tropezarse con ella en los corredores de la Facultad, se preguntaban: ¿Quién es esa muchacha de aspecto tímido y expresión obstinada, que viste tan pobre y austeramente? Nadie lo sabía a ciencia cierta: "Es una extranjera de nombre impronunciable. Se sienta siempre en la primera fila en clase de física". Las miradas de sus condiscípulos la seguían hasta que su grácil figura desaparecía por el extremo del corredor. "Bonito pelo". Su llamativa cabellera, de color rubio cenizo, fue durante mucho tiempo el único rasgo distintivo en la personalidad de aquella tímida extranjera para sus compañeros de la Sorbona.

Pero los jóvenes no ocupaban la atención de Marie Sklodowska; su pasión era el estudio de las ciencias. Consideraba perdido cualquier minuto que no dedicara a los libros.

Demasiado tímida para hacer amistades entre sus compañeros franceses, se refugió dentro del circulo de sus compatriotas, que formaban una especie de isla polaca en medio del Barrio Latino de París. Incluso allí, su vida se deslizaba con sencillez monástica, consagrada enteramente al estudio. Sus ingresos, algunos ahorros de su trabajo como institutriz en Polonia y cantidades pequeñas que le enviaba su padre, oscuro aunque competente profesor de matemáticas en su país natal, ascendían a cuarenta rublos al mes. Disponía, pues, al cambio, de tres francos diarios para pagar todos sus gastos, inclusive los de sus estudios universitarios.

Para ahorrar carbón no encendía el calentador, y pasaba horas y horas escribiendo números y ecuaciones sin apenas enterarse de que tenía los dedos entumecidos y de que sus hombros temblaban de frío.

Llegó a pasar semanas enteras sin tomar otro alimento que té con pan y mantequilla. Cuando quería festejar algo compraba un par de huevos, una tableta de chocolate o algo de fruta.

Este escaso régimen alimentario volvió anémica a la muchacha que unos meses antes había salido de Varsovia rebosante de salud. Frecuentemente, al incorporarse, sentía desvanecimientos y tenía que recostarse en la cama, donde a veces perdía el conocimiento. Al volver en si, pensaba que estaba enferma, pero procuraba olvidarse de ello, igual que hacia con todo lo que pudiera entorpecer su trabajo.

Jamás pensó que su única enfermedad era la inanición.

Ni el amor ni el matrimonio figuraban en los proyectos de Marie.

Dominada por la pasión científica, mantenía, a los veintiséis años de edad, una decidida independencia personal. Entonces conoció a Pierre Curie, científico francés. Pierre tenía treinta y cinco años, era soltero y, al igual que Marie, estaba dedicado en cuerpo y alma a la investigación científica. Era alto, tenía manos largas y sensitivas y una barba pobladísima; la expresión de su cara era tan inteligente como distinguida.

Desde su primer encuentro en un laboratorio, en el año 1894, ambos simpatizaron. Para Pierre Curie, la señorita Sklodowska era una personalidad desconcertante; le asombraba poder hablar con una joven tan encantadora en el lenguaje de la técnica y de las fórmulas más complicadas... ¡Era delicioso! Pierre Curie trató de hacer amistad con ella y le pidió permiso para visitarla. Con cordialidad no exenta de reserva, la joven lo recibió en la habitación modesta que le servía de alojamiento. En medio de aquel desván casi vacío, con su rostro de facciones firmes y decididas, y su pobre vestido, Marie nunca había estado tan hermosa. Lo que fascinaba a Pierre no era solo su devoción por el trabajo, sino su valor y nobleza de espíritu.

A los pocos meses, Pierre Curie le propuso matrimonio. Pero casarse con un francés, abandonar para siempre a su familia y su amada Polonia, parecía imposible para la señorita Sklodowska. Hubieron de pasar diez meses antes de que Marie aceptara la propuesta.

Pierre y Marie pasaron los primeros días de su vida de casados paseando por el campo en bicicletas compradas con dinero que habían recibido como regalo de bodas. Comían frugalmente y se contentaban con un régimen de pan, fruta y queso; paraban al acaso en posadas desconocidas, y por el reducido precio de varios millares de golpes de pedal y unos pocos francos para pagar el alojamiento en los pueblos, disfrutaron de una larga luna de miel.

La joven pareja estableció su hogar en un diminuto apartamento, situado en el número 24 de la calle de la Glacière. Estanterías de libros decoraban las desnudas paredes; en el centro de la habitación tenían dos sillas y una gran mesa blanca, de madera. Sobre la mesa, tratados de física, una lámpara de petróleo y un ramo de flores. Eso era todo.

Poco a poco Marie aprendió a llevar la casa. Inventaba platos que podía preparar en muy corto tiempo. Antes de salir dejaba la llama graduada con la precisión propia de un físico; echaba una Ultima mirada al puchero puesto a la lumbre y salla corriendo para alcanzar en la escalera a su marido, en compañía del cual se dirigía al laboratorio. Un cuarto de hora después podían verla graduando la llama de un soplete con la misma precisión y cuidado que le eran característicos.

Durante el segundo año de su matrimonio nació la primera hija, Irène, que con el correr de los años ganaría el premio Nobel. Jamás pensó Marie Curie que se vería en la necesidad de elegir entre el hogar y su carrera científica. Cuidaba de su casa, atendía a su hijita y preparaba la comida, sin descuidar por ello el trabajo en el laboratorio, trabajo que debía llevarla al descubrimiento más importante de la ciencia moderna.

Hacia finales de 1897 Marie había obtenido dos títulos universitarios y una beca, y había publicado una importante monografía acerca de la imantación del acero templado. Su próxima meta era el doctorado. Al buscar un proyecto de investigación que le sirviera de tema para la tesis, se interesó vivamente por una reciente publicación del sabio francés Antoine Henri Becquerel, quien había descubierto que las sales de uranio emitían espontáneamente, sin exposición a la luz, ciertos rayos de naturaleza desconocida. Un compuesto de uranio colocado sobre una placa fotográfica cubierta de papel negro, dejaba una impresión en la placa a través del papel. Era la primera observación del fenómeno al que Marie bautizó después con el nombre de radiactividad; pero la naturaleza de la radiación y su origen seguían siendo un misterio.


El descubrimiento de Becquerel fascinaba a los esposos Curie. Se preguntaban de dónde proviene la energía que los compuestos de uranio radian constantemente. Se enfrentaban con un absorbente tema de investigación, un salto al reino de lo desconocido.

Merced a la intervención del director de la Escuela de Física donde enseñaba Pierre, Marie logró permiso para utilizar un pequeño depósito que había en el sótano de la misma. La investigación científica en aquel cuartucho no era nada fácil, y el ambiente, fatal para los sensitivos instrumentos de precisión, no lo fue menos para la salud de la investigadora.

Mientras se hallaba enfrascada en el estudio de los rayos de uranio, Marie descubrió que los compuestos formados por otro elemento, el torio, también emitían espontáneamente rayos como los del uranio.

Por otra parte, en ambos casos la radiactividad era mucho más fuerte de lo que podía atribuirse lógicamente a la cantidad de uranio y torio contenida en los productos examinados.

¿De dónde provenía esta radiación anormal? Solo había una explicación posible: los minerales estudiados debían contener, aunque en pequeña cantidad, una sustancia radiactiva muchísimo más poderosa que el uranio y el torio. ¿Pero cuál era esa sustancia? En sus experimentos, Marie había examinado todos los elementos químicos conocidos. Por tanto, los minerales examinados debían contener una sustancia radiactiva que por fuerza tenía que ser un elemento químico hasta entonces desconocido.

Pierre Curie, que había seguido con apasionado interés el rápido progreso de los experimentos de' su esposa, resolvió abandonar sus propios trabajos para dedicarse a ayudarla. Ambos buscaron entonces en el diminuto y húmedo laboratorio el elemento desconocido.

Marie y Pierre comenzaron separando y midiendo pacientemente la radiactividad de todos los elementos que contiene la pecblenda (mineral de uranio), pero a medida que fueron limitando el campo de su investigación sus hallazgos indicaron la existencia de dos elementos nuevos en vez de uno. El mes de julio de 1898 los esposos Curie pudieron anunciar el descubrimiento de una de estas sustancias.

Marie le dio el nombre de polonio en recuerdo de su amada Polonia.

En diciembre del mismo año revelaron la existencia de un segundo elemento químico nuevo en la pecblenda, al que bautizaron con el nombre de radio, elemento de enorme radiactividad. Pero nadie había visto el radio; nadie podía decir cuál era su peso atómico. Tendrían que pasar cuatro años para que los esposos Curie pudieran probar la existencia del polonio y el radio, y aun cuando conocían bien el método que les permitiría aislar los dos elementos, les era preciso disponer de grandes cantidades de material en bruto de donde extraerlos.

De las minas de St. Joachimsthal, situadas en Bohemia, se extraía pecblenda, mineral de donde proceden ciertas sales de uranio empleadas en la fabricación de lentes. La pecblenda es un mineral costoso, pero, según los cálculos del matrimonio Curie, aun aislando el uranio, el polonio y el radio quedarían intactos. ¿Por qué, entonces, no tratar químicamente los residuos que tenían escaso valor comercial?

El Gobierno austríaco facilitó una tonelada de tales residuos, y con ellos empezaron a trabajar en una barraca abandonada, cercana al cuartucho en donde Marie había realizado sus primeros experimentos. La barraca no tenía suelo, unas desvencijadas mesas de cocina, un pizarrón y una cocinilla de hierro viejo constituían todo el mobiliario.


A pesar de todo - escribiría Marie, tiempo después -, en aquella miserable barraca pasamos los mejores y más felices años de nuestra vida, consagrados al trabajo. A veces me pasaba todo el día batiendo una masa en ebullición con un agitador de hierro casi tan grande como yo misma. Al llegar la noche estaba rendida de fatiga.

En estas condiciones trabajó el matrimonio Curie desde 1898 a 1902. Vestida con su vieja bata, donde el polvo y las salpicaduras de los ácidos marcaban claras huellas, suelto al viento el cabello y en medio de vapores que le atormentaban por igual ojos y garganta, trabajaba Marie.

Finalmente, en 1902, a los cuarenta y cinco meses de haber anunciado los esposos Curie la probable existencia del radio, Marie obtuvo la victoria: había logrado, al fin, preparar un decigramo de radio puro, y había determinado el peso atómico del nuevo elemento. Los químicos tuvieron que rendirse ante la evidencia de los hechos. A partir de aquel momento el radio existía oficialmente.

Desgraciadamente, los esposos Curie tenían que luchar con otros problemas. El sueldo de Pierre en la Escuela de Física no era muy holgado, y con la llegada de Irène hubo de emplear una niñera, que aumentó considerablemente sus gastos. Había que buscar más recursos. En 1898 quedó libre en la Sorbona la cátedra de química, y Pierre decidió presentarse como candidato. Su candidatura fue, sin embargo, rechazada. Solo seis años después, en 1904, cuando ya el mundo entero proclamaba la fama del hombre de ciencia, logró Pierre Curie formar parte del claustro de profesores del renombrado centro. Marie logró obtener empleo como profesora de un colegio de señoritas cercano a Versalles.

Los esposos Curie continuaron su labor docente con buena voluntad y cariño, sin amargura. Apremiados por sus dos ocupaciones, la enseñanza y la investigación científica, a menudo se olvidaban de comer y aun de dormir. En varias ocasiones Pierre tuvo que guardar cama con fuertes dolores en las piernas. Los nervios sostenían a Marie en pie, pero sus amigos estaban seriamente alarmados por la palidez y delgadez de su rostro. Mientras la investigación de la radiactividad progresaba, la pareja de sabios que le había dado vida se iba agotando poco a poco.

Purificado en forma de cloruro, el radio aparecía como un polvo blanco similar a la sal de mesa; pero sus cualidades eran extraordinarias. La intensidad de sus radiaciones sobrepasaron todo lo esperado, pues era dos millones de veces mayor que la del uranio. Los rayos que despedía atravesaban las sustancias más duras y más opacas, y solo una gruesa plancha de plomo era capaz de resistir su penetración destructora.

El último y más maravilloso milagro era que el radio podía convertirse en un aliado del hombre en su lucha contra el cáncer. Tenía pues, una utilidad práctica, y su extracción había dejado de tener un simple interés experimental. Iba a nacer la industria del radio.

En varios países se habían hecho ya planes para la explotación de minerales radiactivos, principalmente en Bélgica y en los Estados Unidos. Sin embargo, los ingenieros sólo podrían producir el "fabuloso metal" si dominaban el secreto de las delicadas operaciones a que había de someterse la materia prima. Cierta mañana de domingo, Pierre explicó a su esposa lo que ocurría. Acababa de leer una carta que le habían dirigido en demanda de información varios ingenieros de los Estados Unidos, que querían utilizar el radio en Norteamérica.

- Tenemos dos caminos - le dijo Pierre -, o bien describir los resultados de nuestra investigación, sin reserva alguna, incluyendo el proceso de la purificación...

Marie hizo mecánicamente un gesto de aprobación y murmuró:

- Sí, desde luego.

- O bien podríamos considerarnos propietarios e "inventores" del radio, patentar la técnica del tratamiento de la pecblenda y asegurar- nos los derechos de la fabricación del radio en todo el mundo.

Marie reflexionó unos segundos: -Es imposible- dijo luego -. Sería contrario al espíritu científico.

Pierre sonrió con satisfacción. Marie continuó: -Los físicos siempre publican el resultado completo de sus investigaciones. Si nuestro descubrimiento tiene posibilidades comerciales, será una circunstancia de la cual no debemos sacar partido. Además, el radio se va a emplear para combatir una enfermedad. Seda imposible aprovecharnos de eso...

- Esta misma noche escribiré a los ingenieros norteamericanos para darles toda la información que nos piden.

Un cuarto de hora después, Pierre y Marie rodaban sobre sus bicicletas hacia el bosque. Acababan de escoger para siempre entre la fortuna y la pobreza. Al caer la tarde regresaban exhaustos, con los brazos cargados de hojas y flores silvestres.

En junio de 1903, el Real Instituto de Inglaterra invitó oficialmente a Pierre a dar en Londres una serie de conferencias sobre el radio. A continuación recibieron un alud de invitaciones a comidas y banquetes, pues todo Londres quería conocer a los padres del nuevo elemento.

En noviembre de 1903, el Real Instituto de Inglaterra confirió a Pierre y a Marie una de sus más distinguidas condecoraciones: la Medalla de Davy.

El siguiente reconocimiento público a su labor vino de Suecia. El 10 de diciembre de 1903, la Academia de Ciencias de Estocolmo anunció que el Premio Nobel de Física correspondiente a aquel año se dividiría entre Antoine Henri Becquerel y los esposos Curie, por sus descubrimientos relacionados con la radiactividad.

Este premio era una suma equivalente a 15,000 dólares, y su aceptación no era en modo alguno "contraria al espíritu científico". Pierre pudo dejar la pesada carga de sus muchas horas de clase y salvar así su salud. Cuando recibieron el dinero hubo regalos para el hermano de Pierre, para las hermanas de Marie, donaciones a varias sociedades científicas, a estudiantes polacos y a una amiga de la infancia de Marie.

Marie se dio también el gusto de instalar un baño moderno en su casa y de renovar el papel de una habitación; pero no se le ocurrió comprarse un sombrero nuevo, y continuó con sus clases, aunque insistió en que Pierre dejara su trabajo en la Escuela de Física.

Cuando la fama les abrió los brazos, los telegramas de felicitación se apilaban sobre su gran mesa de trabajo; los periódicos publicaban miles de artículos acerca de ellos, llegaban centenares de peticiones de autógrafos y fotografías, cartas de inventores e incluso poemas sobre el radio. Un norteamericano llegó hasta solicitar permiso para bautizar a una yegua de carreras con el nombre de Marie. Pero para los esposos Curie su misión no había terminado; su único deseo era continuar trabajando.

En la primavera de 1904, Marie escribió: "...¡Siempre hay ruido a nuestro alrededor! La gente nos distrae de nuestro trabajo. He decidido no recibir más visitas; pero de todos modos se me importuna. Los honores y la fama han estropeado nuestra vida. La existencia pacífica y laboriosa que llevábamos ha sido completamente desorganizada".

Al final de su segundo embarazo, Marie estaba completamente agotada. El 6 de diciembre de 1904 nació otra hija, Ève, la autora de esta biografía.

Pronto volvió Marie a la rutina de la escuela y el laboratorio. El matrimonio no asistía jamás a fiestas sociales, pero no podía eludir los banquetes oficiales en honor de sabios extranjeros. Para tales ocasiones, Pierre vestía su frac brillante y Marie se ataviaba con su finito traje de noche.

El 3 de julio de 1905 ingresó Pierre Curie en la Academia de Ciencias. Mientras tanto, la Sorbona había creado para él una cátedra de Física (el puesto que tanto había deseado), pero todavía no disponía de un laboratorio adecuado.

Pasaron otros ocho años de paciente labor antes de que Marie lograra instalar la radiactividad en un hogar digno de tan importante descubrimiento, hogar que Pierre no habría de conocer.

Hacia las dos y media de la tarde del jueves 19 de abril de 1906, un día opaco y lluvioso, Pierre se despidió de los profesores de la Facultad de Ciencias, con quienes había almorzado, y salió bajo la lluvia. Al atravesar la calle Dauphine, pasó distraído detrás de un coche de caballos y se interpuso en el camino de un pesado carro que, tirado por un caballo, avanzaba con rapidez. Sorprendido, trató de asirse al arnés del bruto, que se encabritó; los pies del sabio resbalaron sobre el pavimento húmedo; en vano trató el conductor de detener el vehículo tirando fuertemente de las riendas: el enorme carro, con todo el peso de sus seis toneladas, siguió rodando varios metros más; la rueda izquierda trasera pasó por encima de Pierre. La policía recogió un cuerpo aún cálido del cual acababa de escaparse la vida.

A las seis de la tarde de aquel mismo día, Marie, alegre y llena de vida, estaba en el portal de su casa cuando empezaron a llegar visitantes, en los que vagamente percibió signos de compasión. Mientras los amigos le relataban lo que acababa de suceder, Marie permaneció como petrificada. Al fin de un largo y obstinado silencio movió los labios para inquirir:

-¿Ha muerto Pierre? ¿Muerto? ¿No hay ninguna esperanza de vida?

Desde aquel momento, cuando las tres terribles palabras "Pierre ha muerto" llegaban al fondo de su conciencia, Marie se convirtió en un ser incurablemente solo.

Después del funeral de Pierre Curie, el Gobierno francés propuso se concediera a la viuda y los hijos del ilustre físico una pensión nacional. Marie la rechazó:

-No quiero una pensión -dijo-. Soy joven todavía y capaz de ganar la vida para mi y para mis hijas.

El 13 de mayo de 1906 el Consejo de la Facultad de Ciencias, por decisión unánime, otorgó a la viuda Curie la cátedra que había desempeñado su esposo en la Sorbona. Era esta la primera vez que se concedía tan alta posición en la enseñanza universitaria de Francia a una mujer.

Llegó el día de la primera lección que había de dar en la Sorbona Marie Curie; el aula estaba completamente llena, así como también los pasillos y corredores de acceso a la clase. En todos los rostros se revelaba la curiosidad. ¿Cuáles serían las primeras palabras de la nueva profesora? ¿Empezarla expresando su agradecimiento al ministro y al Consejo Universitario? ¿Evocaría la memoria de su marido? No podía ser de otra manera. La costumbre exigía que todo nuevo profesor elogiara la tarea de su predecesor...

A la una y media de la tarde se abrió la puerta situada al fondo del aula para dar paso a Marie Curie. Marie se dirigió a ocupar su sillón en medio de una tempestad de aplausos, a los que correspondió con una ligera inclinación de cabeza a manera de saludo. En pie, esperó a que cesara la ovación. Cuando se hizo el silencio, Marie, mirando al frente, inició así su lección:

-Cuando consideramos los progresos logrados en los dominios de la Física durante los diez años últimos, nos sorprende el gran avance de nuestras ideas en lo concerniente a la electricidad y a la materia...

Madame Curie había reanudado el curso con la misma frase con que había terminado el suyo Pierre Curie.

Terminada la lección, la profesora, sin una vacilación, sin un titubeo, se retiró tan rápidamente como había entrado.

La fama de Marie Curie subió como un cohete y se extendió. Recibía diplomas y honores de distintas academias extranjeras. Aunque no fue admitida como miembro de la Academia Francesa de Ciencias -perdió la votación por un voto-, Suecia le concedió el Premio Nobel de Química el año 1911. Durante más de cincuenta años no hubo nadie, hombre o mujer, que mereciera esta recompensa por segunda vez.

La Sorbona y el Instituto Pasteur fundaron conjuntamente el Instituto Curie de Radio, dividido en dos secciones: un laboratorio de radiactividad, dirigido por Madame Curie, y otro dedicado a las investigaciones biológicas y al estudio del tratamiento del cáncer, dirigido por un médico eminente. Contra el parecer de su familia, Marie regaló al Instituto un gramo de radio que ella y su marido habían aislado con sus propias manos, cuyo valor puede estimarse en un millón de francos oro. Hasta el final de su vida hizo de este laboratorio el centro de su existencia.

En 1921 las mujeres norteamericanas reunieron cien mil dólares, el valor de un gramo de radio, para donárselos, a Madame Curie; a cambio le pidieron que hiciera una visita a los Estados Unidos. Marie vaciló, pero impresionada por tanta generosidad, dominó sus temores y aceptó por primera vez en su vida, a la edad de cincuenta y cuatro años, las obligaciones de una importante visita oficial.

Todas las universidades norteamericanas invitaron a Madame Curie; en todas partes le otorgaron medallas, títulos y grados honoríficos.

Se sentía abrumada por el ruido y las aclamaciones; las miradas de las multitudes la intimidaban y sentía cierto temor de verse aplastada por una de aquellas oleadas humanas. Los continuos desplazamientos la debilitaron y por recomendación médica hubo de regresar a Francia.



Creo que el viaje a los Estados Unidos le mostró a mi madre lo contraproducente de su aislamiento voluntario. Si como investigadora podía alejarse del mundo y dedicarse por entero a su trabajo, lo cierto es que Madame Curie, a los cincuenta y cinco años de edad, era más que una simple investigadora científica. Era tanto su prestigio personal, que con su sola presencia podría asegurar el éxito de cualquier obra en que ella estuviera interesada.


A partir de entonces, sus viajes fueron muy similares. Congresos científicos, conferencias, ceremonias universitarias y visitas a laboratorios la llevaron a muchas capitales del globo, donde la festejaban y aclamaban por igual. Trató de ser útil en todo lo posible, luchando en muchas ocasiones contra el impedimento de su salud ya desfalleciente.


En Varsovia se construyó un instituto del radio al que se dio el nombre de Instituto Marie Sklodowska Curie, y las mujeres norteamericanas repitieron el milagro de reunir el dinero necesario para comprar un nuevo gramo de radio con que equiparlo. Era el segundo gramo del precioso elemento que regalaban a la descubridora.

Marie siempre había desdeñado las precauciones que ella misma imponía estrictamente a sus discípulos. Apenas se sometía a los exámenes de sangre que eran norma obligatoria en el Instituto del Radio.

Estos análisis mostraron que su fórmula sanguínea no era normal, pero eso no le preocupó gran cosa. Durante treinta y cinco años había estado manejando el radio y respirando el aire viciado de sus emanaciones, y durante los cuatro años de la guerra se había expuesto frecuentemente a las radiaciones, todavía más peligrosas, de los aparatos de rayos Roentgen.

Un pequeño trastorno de la sangre, y algunas quemaduras dolorosas en las manos, no eran, al fin y al cabo, un castigo demasiado severo si se tenía en cuenta el número de riesgos que había corrido.

Marie no le dio importancia a una ligera fiebre que finalmente comenzó a molestarla; pero en mayo de 1934, víctima de un ataque de gripe, se vio obligada a guardar cama. Ya no volvió a levantarse. Cuando al fin falló su vigoroso corazón, la ciencia pronunció su fallo: los síntomas anormales, los extraños resultados de los análisis de sangre, que no tenían precedente, acusaban al verdadero asesino: el radio.

El viernes 6 de julio de 1934, a mediodía, sin discursos ni desfiles, sin que estuviera presente ni un político, ni un solo funcionario público, Madame Curie fue enterrada en el cementerio de Sceaux, en una tumba inmediata a la de Pierre Curie. Sólo los parientes, los amigos y los colaboradores de su obra científica, que le profesaban entrañable afecto, asistieron al sepelio.

@Nessuna@
Monday, March 06, 2006 8:11 PM
Médicos Sin Fronteras
Médicos Sin Fronteras, premio Nóbel de la Paz

"La independencia que nos da el apoyo de nuestros socios es lo que nos ha permitido denunciar que la guerra nunca podrá ser una acción humanitaria y renunciar también a toda la financiación institucional procedente de países que pertenezcan a la OTAN con el fin de mantener nuestra independencia, imparcialidad y neutralidad durante una crisis, como la de Kosovo".

AMAIA ESPARZA / MÉDICOS SIN FRONTERAS
En 1971 coincidieron en Francia dos grupos de médicos que revolucionaron el concepto de lo "humanitario" como se entendía hasta entonces. El primer grupo, voluntarios del Comité Internacional de la Cruz Roja en Nigeria, se sentía frustrado por al obligación de guardar silencio a pesar de haber sido testigo del genocidio de la minoría ibo durante la guerra de secesión de Biafra en 1968. El segundo, que estaba asistiendo a las víctimas de las inundaciones de Bangladesh, fue testigo de la descoordinación, la falta de medios y la escasa eficacia de la ayuda humanitaria.
En plena resaca de mayo del 68 ese grupo de médicos se dio cuenta de que, una vez finalizado el proceso de descolonización, el escenario internacional estaba en fase de transformación y se imponía adaptar la ayuda humanitaria a las nuevas necesidades. Entendían que atender a las víctimas no era suficiente. Los nuevos contextos exigían la necesidad de denunciar las violaciones de los derechos humanos y testimoniar sobre las causas que provocaban las crisis humanitarias. Por un lado, consideraban que la ayuda humanitaria debía ser independiente, para asistir a las víctimas y valorar libremente las necesidades así como la elección de las acciones y medios a emplear; por otro lado, también debía ser imparcial, para prestar ayuda con independencia de la nacionalidad, raza, sexo, creencia religiosa o política de los pacientes; y neutral finalmente: no debía tomar parte en los conflictos de orden político, racial o religioso.

Así nació Médicos Sin Fronteras. La idea de actuar a favor de las víctimas superando las barreras convencionales llevó a la creación de un movimiento que se ha dado en denominar sinfronterismo. En la actualidad Médicos Sin Fronteras está presente en ochenta países, cuenta con dos millones de socios en todo el mundo y moviliza a más de 2.000 profesionales para asistir a las poblaciones más desfavorecidas.

El nuevo sitio web de Médicos Sin Fronteras en España puede ser visitado en: www.msf.es.

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Friday, March 10, 2006 6:51 AM

Galileo Galilei



Nació : 15 de Febrero de 1564 en Pisa

Falleció : 8 de Enero de 1642 en Arcetri (cerca de Florencia), (Ahora Italia)



Tenía setenta y nueve años de edad y su cabello y su barba eran tan blancos como la espuma. Sus ojos, que miraron al cielo a través de sus telescopios y observaron más que cualquier ser humano desde el principio de los tiempos, estaban apagados por la edad. Su reputación de ser uno de los más brillantes científicos de su tiempo fue la razón de que reyes, reinas disputaran sus servicios. Ahora estaba arrodillado ante el temido tribunal de la Inquisición, obligado a confesar públicamente un error que no era error: " Yo Galileo Galilei..., abandono la falsa opinión... de que el Sol es el centro (del Universo) y está inmóvil....Abjuro, maldigo y detesto los dichos errores". Algunos dicen que cuando el anciano se puso de pie murmuró para sus adentros: "E pur si muove" : Y sin embargo (la Tierra) se mueve (alrededor del Sol).

Galileo nació en una familia de siete hijos, con un padre que era un talentoso músico y un hombre de considerable cultura. A temprana edad, Galileo prometía mucho tanto mental como manualmente. Tenía diecisiete años cuando ingresó a la Universidad de Pisa, donde se especializó en medicina y estudió también matemáticas y ciencias físicas.

Una vez cuando todavía estudiaba en Pisa, observó la regularidad con que oscilaba una lámpara en la catedral. Apenas pudo esperar hasta que volvió a su casa para experimentar con bolitas de plomo atadas a hilos de diferentes longitudes. Descubrió que, cualquiera que fuese la magnitud de la oscilación o el peso del plomo, la bolita necesitaba el mismo tiempo para completar un viaje de ida y vuelta. Sólo el cambio de la longitud afectaba el tiempo de la oscilación (periodo de vibración). Esta observación condujo al invento del péndulo, usado en los relojes y otros instrumentos para medir con precisión el tiempo. Leyó las obras de Arquímedes y usó las matemáticas para probar algunos de los experimentos de este último con líquidos y aleaciones. Como estudiante, tuvo una mente inquisitiva y fama de disputador.

A los veinticinco años fue nombrado profesor de matemáticas de la Universidad de Pisa. Como profesor Galileo prosiguió su búsqueda de la verdad, analizando las teorías científicas de Aristóteles mediante la aplicación de las matemáticas y las observaciones experimentales.

Creó el concepto dela aceleración que se usa en la física moderna (la aceleración es el incremento de la velocidad por unidad de tiempo) y el concepto moderno de la fricción y la inercia con respecto a los objetos en movimiento. Analizó los componentes de la fuerza, demostrando, por ejemplo, que las fuerzas que afectan a la trayectoria de una bala son hacia abajo y hacia adelante, de tal manera que pueden medirse sistemáticamente. Estos experimentos iniciados antes del 1590, fueron perfeccionados y publicados en 1638 en su obra Diálogos sobre dos nuevas ciencias (movimiento y mecánica).

La obra de Galileo, que inició la comprensión de estas esferas, llevó a la formulación de las leyes de movimiento de Newton, más precisas, y al perfeccionamiento que de esas leyes hicieron más tarde otros científicos.

Galileo resultó un rebelde en otros sentidos. Así, por ejemplo, se negaba a ponerse las ropas académicas que usaban sus colegas, aduciendo que estorbaban innecesariamente sus movimientos. Por no usarlas, se le obligó a pagar varias multas, hasta que fue despedido de la facultad de Pisa.

Galileo fue un hombre muy generoso con su familia. Asumió la responsabilidad de una considerable dote para el matrimonio de su hermana. Un hermano joven le pedía constantemente dinero para poder vivir con elegancia.

El hecho de que Galileo tuviera que abandonar la Universidad de Pisa resultó afortunado, pues obtuvo un empleo mejor pagado en la Universidad de Pasuda. Su vida fue feliz y productiva durante muchos años.

Estableció un taller para fabricar instrumentos como brújulas magnéticas, termómetros y telescopios. También llegó a ser un experto en la construcción de fortificadores militares.

A principios del siglo XVII escuchó que un óptico holandés logró unir una lente cóncava y una lenta convexa, de tal manera que hacia que los objetos distantes parecieran más cercanos. Usando esa idea construyó un telescopio que ampliaba los objetos treinta veces, y en 1609 dio una demostración pública de su uso.

Cuando Galileo volvió su telescopio hacia el cielo, por la noche, abrió nuevos campos de conocimiento que describió en su libro Mensajero de las estrellas. En el dice :

"Doy gracias a Dios, que ha tenido a bien hacerme el primero en observar las maravillas ocultas a los siglos pasados. Me he cerciorado de que la Luna es un cuerpo semejante a la Tierra...He contemplado una multitud de estrellas fijas que nunca antes se observaron....Pero la mayor maravilla de todas ellas es el descubrimiento de cuatro nuevos planetas (cuatro satélites de Júpiter)...He observado que se mueven alrededor del Sol".

Descubrió que la Vía Láctea consistía en una miríada de estrellas; que el Universo no era fijo ni inmutable, como creían sus contemporáneos, pues aparecían ante su vista nuevas estrellas que luego desaparecían; que los planetas Venus y Mercurio se movían también alrededor del Sol y que el Sol mismo giraba sobre su eje.

En 1632 publicó otro libro, Diálogo sobre los dos principales sistemas del mundo, brillante sátira que demostraba por medio del diálogo las fallas del sistema geocéntrico tolomeico en comparación con el sistema heliocéntrico copernicano.

Su último libro, Diálogo sobre dos nuevas ciencias, en la que resumía todas sus investigaciones sobre el movimiento y la mecánica, lo envió subrepticiamente a Holanda, donde fue publicado en 1638. Lamentablemente, Galileo no lo vio impreso jamás porque, en 1638, a la edad de setenta y cuatro años, quedó ciego. Cuando murió en 1642, venerado por los ciudadanos y muchos hombres principales de la Iglesia y de los seglares, la Inquisición se negó a permitir la realización de un funeral público.

www.mat.usach.cl/histmat/html/gali.html
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Thursday, March 16, 2006 2:11 AM
Miguel de Cervantes

Supuesto retrato de Miguel de Cervantes

A diferencia de la de su contemporáneo Lope de Vega, quien conoció desde joven el éxito como comediógrafo, poeta y seductor, la vida de Cervantes fue una ininterrumpida serie de pequeños fracasos domésticos y profesionales, en la que no faltó ni el cautiverio, ni la injusta cárcel, ni la afrenta pública. No sólo no contaba con renta, sino que le costaba atraerse los favores de mecenas o protectores; a ello se sumó una particular mala fortuna que lo persiguió durante toda su vida. Sólo al final, tras el éxito de las dos partes del Quijote, conoció cierta tranquilidad y pudo gozar del reconocimiento hacia su obra, pero siempre agobiado por las penurias económicas.

Sexto de los siete hijos del matrimonio de Rodrigo de Cervantes Saavedra y Leonor de Cortinas, Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá (dinámica sede de la segunda universidad española, fundada en 1508 por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros) entre el 29 de septiembre (día de San Miguel) y el 9 de octubre de 1547, fecha en que fue bautizado en la parroquia de Santa María la Mayor. La familia de su padre conocía la prosperidad, pero su abuelo Juan, graduado en leyes por Salamanca y juez de la Santa Inquisición, abandonó el hogar y comenzó una errática y disipada vida, dejando a su mujer y al resto de sus hijos en la indigencia, por lo que el padre de Cervantes se vio obligado a ejercer su oficio de cirujano barbero, lo cual convirtió la infancia del niño en una incansable peregrinación por las más populosas ciudades castellanas. Por parte materna, Cervantes tenía un abuelo magistrado que llegó a ser efímero propietario de tierras en Castilla. Estos pocos datos acerca de las profesiones de los ascendientes de Cervantes fueron la base de la teoría de Américo Castro sobre el origen converso (judíos obligados a convertirse en cristianos tras 1495) de ambos progenitores del escritor.

El destino de Miguel parecía prefigurarse en parte en el de su padre quien, acosado por las deudas, abandonó Alcalá para buscar nuevos horizontes en el próspero Valladolid, pero sufrió siete meses de cárcel por impagos en 1552, y se asentó en Córdoba en 1553; dos años más tarde, en esa ciudad, Miguel ingresó en el flamante colegio de los jesuitas. Aunque no fuera persona de gran cultura, Rodrigo se preocupaba por la educación de sus hijos; el escritor fue un lector precocísimo y sus dos hermanas sabían leer, cosa muy poco usual en la época, aun en las clases altas. Por lo demás, la situación de la familia era precaria. En 1556 Leonor vendió el único sirviente que le quedaba y partieron hacia Sevilla, con el fin de mejorar económicamente, pues esta ciudad era la puerta de España a las riquezas de las Indias y la tercera ciudad de Europa, tras París y Nápoles, en la segunda mitad del siglo XVI.


A los diecisiete años Miguel era un adolescente tímido y tartamudo, que asistía a clase al colegio de los jesuitas y se distraía como asiduo espectador de las representaciones del popular Lope de Rueda, como recordaría luego, en 1615, en el prólogo a la edición de sus propias comedias: «Me acordaba de haber visto representar al gran Lope de Rueda, varón insigne en la representación y del entendimiento».

En 1551 la hasta entonces pequeña y tranquila villa de Madrid había sido convertida en capital por Felipe II, por lo que en los años siguientes la ciudad quintuplicaría su tamaño y población y llevados, nuevamente, por el afán de prosperar, los Cervantes se trasladaron en 1566 a la nueva capital. No se sabe con certeza que Cervantes hubiera asistido a la universidad, a pesar de que en sus obras mostró familiaridad con los usos y costumbres estudiantiles; en cambio, su nombre aparece en 1568, firmando cuatro composiciones en una antología de poemas en loa de Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, fallecida ese mismo año. El editor del libro, Juan López de Hoyos, humanista, probable introductor de Cervantes a la lectura de Virgilio, Horacio, Séneca y Catulo y, sobre todo, a la del humanista Erasmo de Rotterdam, se refiere a aquél como «nuestro caro y amado alumno». Otros aventuran, sin embargo, que en el círculo o escuela de Hoyos, Cervantes había sido profesor y no discípulo.

En el año de 1569 un tal Miguel de Cervantes fue condenado en Madrid a arresto y amputación de la mano derecha por herir a un tal Antonio de Segura. La pena, corriente, se aplicaba a quien se atreviera a hacer uso de armas en las proximidades de la residencia real. No se sabe si Cervantes salió de España ese mismo año huyendo de esta sanción, pero lo cierto es que en diciembre de 1569 se encontraba en los dominios españoles en Italia, provisto de un certificado de cristiano viejo (sin ascendientes judíos o moros) y meses después era soldado en la compañía de Diego de Urbina.

Pero la gran expectativa bélica estaba puesta en la campaña contra el turco, en que el Imperio español cifraba su continuidad en el dominio y hegemonía en el Mediterráneo. Diez años antes, España había perdido en Trípoli cuarenta y dos barcos y ocho mil hombres. En 1571 Venecia y Roma formaban, con España, la Santa Alianza, y el 7 de octubre, comandados por el hermanastro bastardo del rey de España, Juan de Austria, vencieron a los turcos en la batalla de Lepanto. Fue la gloria inmediata, una gloria que marcó a Cervantes quien relataría luego, en la primera parte del Quijote, las circunstancias de la lucha. En su transcurso recibió el escritor tres heridas, una de las cuales, si se acepta esta hipótesis, inutilizó para siempre su mano izquierda y le valió el apelativo de «el manco de Lepanto» como timbre de gloria.

Junto a su hermano menor, Rodrigo, Cervantes entró en batalla nuevamente en Corfú, también al mando de Juan de Austria. En 1573 y 1574 se encontraba en Sicilia y en Nápoles, donde mantuvo relaciones amorosas con una joven a quien llamó «Silena» en sus poemas y de la que tuvo un hijo, Promontorio. Es posible que pasara por Génova a las órdenes de Lope de Figueroa, puesto que la ciudad ligur aparece descrita en El licenciado Vidriera, y finalmente se dirigiera a Roma, donde frecuentó la casa del cardenal Aquaviva (a quien dedicaría La Galatea), conocido suyo, tal vez desde Madrid, y por cuya cuenta habría cumplido algunas misiones y encargos. Fue la época en que Cervantes se propuso conseguir una situación social y económica más elevada dentro de la milicia, con el cargo de alférez o capitán, para lo cual obtuvo dos cartas de recomendación ante Felipe II, firmadas por Juan de Austria y por el virrey de Nápoles, en las que se certificaba su valiente actuación en la batalla de Lepanto.

Con esta intención, los Cervantes se embarcaron en la goleta Sol, que partió de Nápoles el 20 de septiembre de 1575, y lo que debía ser un expeditivo regreso a la patria se convirtió en el principio de una infortunada y larga peripecia. A poco de zarpar, la goleta se extravió tras una tormenta que la separó del resto de la flotilla y fue abordada, a la altura de Marsella, por tres corsarios berberiscos al mando de un albanés renegado de nombre Arnaute Mamí. Tras encarnizado combate y consiguiente muerte del capitán cristiano, los hermanos cayeron prisioneros. Las cartas de recomendación salvaron la vida a Cervantes pero serían, a la vez, la causa de lo prolongado de su cautiverio: Mamí, convencido de hallarse ante una persona principal y de recursos, lo convirtió en su esclavo y lo mantuvo apartado del habitual canje de prisioneros y del tráfico de esclavos corriente entre turcos y cristianos. Esta circunstancia y su mano lisiada lo eximieron de ir a las galeras.

Argel era en aquel momento uno de los centros de comercio más ricos del Mediterráneo. En él muchos cristianos pasaban de la esclavitud a la riqueza renunciando a su fe. El tráfico de personas era intenso pero la familia de Cervantes estaba bien lejos de poder reunir la cantidad necesaria siquiera para el rescate de uno de los hermanos. Cervantes protagonizó, durante su prisión, cuatro intentos de fuga. El primero fue una tentativa frustrada de llegar por tierra a Orán, que era el punto más cercano de la dominación española. El segundo, al año de aquél, coincidió con los preparativos de la liberación de su hermano. En efecto, Andrea y Magdalena, las dos hermanas de Cervantes y de quienes se supone que ejercían la prostitución, mantuvieron un pleito con un madrileño rico llamado Alonso Pacheco Pastor, durante el cual demostraron que debido al matrimonio de éste sus ingresos como barraganas se verían mermados, y, según costumbre, obtuvieron dotes que fueron destinadas al rescate de Rodrigo, quien saldría de Argel el 24 de agosto de 1577, fracasado otro intento de fuga de Miguel, y los hermanos se despidieron, salvando este último la vida de la ejecución debido a que su dueño lo consideraba un «hombre principal».

El tercer intento fue mucho más dramático en sus consecuencias: Cervantes contrató un mensajero que debía llevar una carta al gobernador español de Orán. Interceptado, el mensajero fue condenado a muerte y empalado, mientras que al escritor se le suspendieron los dos mil azotes a los que se le había condenado y que equivalían a la muerte. Una vez más, la presunción de riqueza le permitió conservar la vida y alargó su cautiverio. Esto sucedía a principios de 1578. Finalmente, un año y medio más tarde, Cervantes planeó una fuga en compañía de un renegado de Granada, el licenciado Girón. Delatados por un tal Blanco de Paz, Cervantes fue encadenado y encerrado durante cinco meses en la prisión de moros convictos de Argel. Tuvo un nuevo dueño, el rey Hassán, que pidió seiscientos ducados por su rescate. Estaba aterrado: temía un traslado a Constantinopla. Mientras, su madre, doña Leonor, había iniciado trámites para su rescate. Fingiéndose viuda, reunió dinero, obtuvo préstamos y garantías, se puso bajo la advocación de dos frailes y, en septiembre de 1579, entregó al Consejo de las Cruzadas 475 ducados. Hasta el último momento, Hassán retuvo a Cervantes, mientras los frailes negociaban, pedían limosna para completar la cantidad y por último, el 19 de septiembre de 1580, fue liberado y, tras un mes en que para limpiar su nombre pleiteó contra Blanco de Paz, se embarcó para España el 24 de octubre.

Cinco días más tarde, después de un lustro de cautiverio, Cervantes llegó a Denia y volvió a Madrid. Tenía treinta y tres años y había pasado los últimos diez entre la guerra y la prisión; su familia, empobrecida y endeudada con el Consejo de las Cruzadas, reflejaba, en parte, la profunda crisis general del imperio, que se agravaría luego de la derrota de la Armada Invencible en 1587. Al retornar, Cervantes renunció a la carrera militar, se entusiasmó con las perspectivas de prosperidad de los funcionarios de Indias, trató de obtener un puesto en América y fracasó. Mientras, fruto de sus relaciones clandestinas con una joven casada, Ana de Villafranca (o Ana de Rojas), nació una hija, Isabel, criada por su madre y por el que aparecía como su padre putativo, Alonso Rodríguez.

A los treinta y siete años Cervantes se casó. Su novia, Catalina de Salazar y Palacios, era de una familia de Esquivías, pueblo campesino de La Mancha. Tenía sólo dieciocho años, no obstante, no parece haber sido una unión signada por el amor. Meses antes, el escritor había acabado su primera obra importante, La Galatea, una novela pastoril al estilo puesto en boga por la Arcadia de Sannazaro cincuenta años atrás. El editor Blas de Robles le pagó 1.336 reales por el manuscrito. Esta cifra nada despreciable y la buena acogida y el relativo éxito del libro animaron a Cervantes a dedicarse a escribir comedias; aunque sabía que mal podía competir él, todavía respetuoso de las normas clásicas, con el nuevo modo de Lope de Vega, dueño absoluto de la escena española. Las dos primeras (La comedia de la confusión y Tratado de Constantinopla y muerte de Selim, escritas hacia 1585 y desaparecidas ambas) obtuvieron relativo éxito en sus representaciones, pero Cervantes fue vencido por el vendaval lopesco y, a pesar de las veinte o treinta obras (de las que sólo conocemos nueve títulos y dos textos, Los tratos de Argel y Numancia), alrededor de 1600 había dejado de escribir comedias, actividad que retomaría al fin de sus días.

Entre 1585 y 1600 Cervantes fijó su residencia en Esquivías, pero solía visitar Madrid solo y, allí, alternaba con los escritores de su tiempo, leía sus obras y mantenía una permanente querella con Lope de Vega. En 1587 ingresó en la Academia Imitatoria, primer círculo literario madrileño, y ese mismo año fue designado comisario real de abastos (recaudador de especies) para la Armada Invencible. También este destino le fue adverso: en Écija se enfrentó con la Iglesia por su excesivo celo recaudatorio y fue excomulgado; en Castro del Río fue encarcelado, en 1592, acusado de vender parte del trigo requisado, hasta que, al morir su madre en 1594, abandonó Andalucía y volvió a Madrid. Pero sus penurias económicas siguieron acompañándole. Nombrado recaudador de impuestos, quebró el banquero a quien había entregado importantes sumas y Cervantes dio con sus huesos en la prisión, esta vez en la de Sevilla, donde permaneció cinco meses. En esta época de extrema carencia comenzó probablemente la redacción del Quijote. Entre 1604 y 1606, la familia de Cervantes, su esposa, sus hermanas de tan dudosa reputación y su aguerrida hija natural, así como sus sobrinas, siguieron a la corte a Valladolid, hasta que el rey Felipe III ordenó el retorno a Madrid.

Pero en 1605, a principios de año, apareció en Madrid El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Su autor era por entonces hombre enjuto, delgado, de cincuenta y ocho años, tolerante con su turbulenta familia, poco hábil para ganar dinero, pusilánime en tiempos de paz y decidido en los de guerra. La fama fue inmediata, pero los efectos económicos apenas se hicieron notar. Cuando, en junio de 1605, toda la familia Cervantes, con el escritor a la cabeza, fue a la cárcel por unas horas a causa de un turbio asunto que sólo tangencialmente les tocaba (la muerte de un caballero asistido por las mujeres de la familia, ocurrida tras ser herido aquél a las puertas de la casa), don Quijote y Sancho ya pertenecían al acervo popular. Su autor, mientras tanto, seguía pasando estrecheces. No le ofreció respiro ni siquiera la vida literaria: animado por el éxito del Quijote, ingresó en 1609 en la Cofradía de Esclavos del Santísimo Sacramento, a la que también pertenecían Lope de Vega y Quevedo. Era ésta costumbre de la época, que ofrecía a Cervantes la oportunidad de obtener algún protectorado. En aquel mismo año se firmó el decreto de expulsión de los moriscos y se acentuó el endurecimiento de la vida social española sometida al rigor inquisitorial. Cervantes saludó la expulsión con alegría, mientras su hermana Magdalena ingresaba en una orden religiosa. Fueron años de redacción de testamentos y contiendas sórdidas: Magdalena había excluido del suyo a Isabel en favor de otra sobrina, Constanza, y Cervantes renunció a su parte de la finca de su hermano también en favor de aquélla, dejando fuera a su propia hija, enzarzada en un pleito interminable con el propietario de la casa en la que vivía y en el que Cervantes se había visto obligado a declarar a favor de su hija.

A pesar de no conseguir siquiera (como tampoco lo logró Góngora) ser incluido en el séquito de su mecenas el nuevo virrey de Nápoles, el conde de Lemos, quien, sin embargo, le daba muestras concretas de su favor, Cervantes escribió a un ritmo imparable: las Novelas ejemplares, que aparecieron en 1613; el Viaje al Parnaso, en verso, 1614. Ese mismo año lo sorprendió la aparición, en Tarragona, de una segunda parte del Quijote, por un tal Avellaneda, que se proclamó auténtica continuación de las aventuras del hidalgo. Así, enfermo y urgido, mientras impulsaba la aparición de las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615), acabó la segunda parte del Quijote, que aparecería en el curso del mismo año.

A principios de 1616 estaba terminando su novela de aventuras en estilo bizantino, Los trabajos de Persiles y Segismunda; el 19 de abril recibió la extremaunción y al día siguiente redactó la dedicatoria al conde de Lemos, ofrenda que ha sido considerada como exquisita muestra de su genio y conmovedora expresión autobiográfica: «Ayer me dieron la extremaunción y hoy escribo ésta; el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir...».

Unos meses antes de su muerte, Cervantes tuvo una recompensa moral por sus penurias e infortunios económicos: uno de los censores, el licenciado Marques Torres, le envió una recomendación en la que relataba una conversación mantenida en febrero de 1615 con notables caballeros del séquito del embajador francés ante la corte Mariela: «Preguntáronme muy por menor su edad, su profesión, calidad y cantidad. Halléme obligado a decir que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, a que uno respondió estas formales palabras: "Pues ¿a tal hombre no le tiene España muy rico y sustentado del erario público?". Acudió otro de aquellos caballeros con este pensamiento y con mucha agudeza: "Si necesidad le ha de obligar a escribir, plaga a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre, haga rico a todo el mundo"».

En efecto, ya circulaban traducciones al inglés y al francés desde 1612, y puede decirse que Cervantes supo que con el Quijote creaba una forma literaria nueva. Supo también que introducía el género de la novela corta en castellano con sus Novelas ejemplares y sin duda adivinaba los ilimitados alcances de la pareja de personajes que había concebido. Sus contemporáneos, si bien reconocieron la viveza de su ingenio, no vislumbraron la profundidad del descubrimiento del Quijote, fundación misma de la novela moderna.

Así, entre el 22 y el 23 de abril de 1616 murió en su casa de Madrid, asistido por su esposa y una de sus sobrinas; envuelto en su hábito franciscano y con el rostro sin cubrir, fue enterrado en el convento de las trinitarias descalzas, en la entonces llamada calle de Cantarranas. Hoy se desconoce la localización exacta de su tumba.

Las fuentes del arte de Cervantes como novelista son complejas: por un lado, don Quijote y Sancho son parodia de los caballeros andantes y sus escuderos; por otro, en ellos mismos se exalta la fidelidad al honor y a la lucha por los débiles. En el Quijote confluyen, pues, realismo y fantasía, meditación y reflexión sobre la literatura: los personajes discuten sobre su propia entidad de personajes mientras las fronteras entre delirio y razón y entre ficción y realidad se borran una y otra vez. Pero el derrotero de Cervantes, que acompañó tanto las glorias imperiales de Lepanto como las derrotas de la Invencible ante las costas de Inglaterra, sólo conoció los sinsabores de la pobreza y las zozobras ante el poder. Al revés que su personaje, él no pudo escapar nunca de su destino de hidalgo, soldado y pobre.

www.biografiasyvidas.com/monografia/cervantes/
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Wednesday, March 22, 2006 5:27 AM
Luís de Camões


n. 1524.
f. 10 de Junho de 1580.



Príncipe dos poetas portugueses.

N. em Lisboa em 1524, fal. nesta mesma cidade a 10 de Junho de 1580. Era filho único de Simão Vaz de Camões, e de sua mulher D. Ana de Sá e Macedo, filha de Jorge de Macedo e aparentada com a casa de Vimioso.

Em 1527, declarando-se grande epidemia de peste, D. João III e a Corte fugiram para Coimbra, e Simão Vaz de Camões acompanhou el-rei, com sua mulher e seu filho, que apenas contava três anos. Quando D. João voltou para Lisboa, conseguiu ficar em Coimbra em companhia de seu irmão, D. Bento de Camões, cónego de Santa Cruz, e mais tarde, atendendo ao estado precário da sua casa, partiu para a Índia em busca de melhor fortuna. D. Ana ficou só com o filho, sendo muito auxiliada pelo cunhado, que se tornou um desvelado protector de seu sobrinho. Aos 10 anos, em 1534, matriculou-se Luís de Camões num dos colégios que tinha o convento de Santa Cruz, onde seguiu o curso de artes, que constava do quatro anos, sendo por isso mais tarde chamado bacharel latino, por Falcão de Resende. Quando a Universidade voltou novamente para Coimbra, em 1537, Luís Vaz, como o poeta era mais conhecido entre os escolares, foi ali matricular-se em Teologia. A sua vida de estudante tornou-se irrequieta e desordeira. O tio D. Bento de Camões andava muito desgostoso, porque desejava que o sobrinho seguisse a vida eclesiástica, e via-o muito requestador de damas, mostrando pouca vocação para a igreja. Chegando aos 17 anos, em 1541, conseguiu licença para deixar as aulas de Teologia, e seguir o curso de Filosofia. Já então se revelava poeta, e compôs uma elegia à paixão de Cristo, que ofereceu ao tio, que muito lhe agradou a oferta, reconhecendo o seu grande estro poético. Aos 20 anos, em 1544, encontrou-se pela primeira vez na igreja de Santa Cruz de Coimbra, nas festas da Semana Santa, com D. Catarina de Ataíde, dama da rainha D. Catarina, filha de D. António de Lima, mordomo-mor do infante D. Duarte, e deste encontro nasceu a ardente paixão, que lhe devia ser bem fatal. Nesse mesmo ano, num sarau a que assistiu na segunda feira de Páscoa, em casa de D. Diogo de Sampaio, e em que se combinara um torneio poético entre o poeta da Corte Pedro de Andrade Caminha e Luís Vaz de Camões, D. Juan Ramon, sobrinho do lente da Universidade Martim Azpileneta, julgou-se ofendido por causa duns versos de Camões, seguindo-se um duelo em que o espanhol ficou ferido, sendo preso o poeta. Os estudantes protestaram, o cónego D. Bento empregou toda a sua influência, apresentando-se então em casa do referido lente com sua cunhada, D. Ana de Sá, e só no fim de muitas discussões e instantes pedidos é que se conseguiu o perdão de Camões, com a condição de ser desterrado durante um ano para Lisboa.

Luís Vaz partiu então para a capital, depois de se despedir de sua mãe e de seu tio, que ficaram pesarosos com aquela separação. Sendo apresentado na corte literária da infanta D. Maria, conviveu com os poetas daquela época, ganhando a afeição de D. Manuel de Portugal, ainda seu parente, João Lopes Leitão e Jorge da Silva, também perseguidos por questões amorosas; outros poetas invejavam o esplendor daquele génio privilegiado, rebaixando sempre os seus versos, criticando-os traiçoeiramente; estes poetas eram Jerónimo Corte Real e Pedro de Andrade Caminha, o mais implacável inimigo de Camões. Os amores do poeta com D. Catarina de Ataíde descobriram-se talvez por melindres de outras duas damas de igual nome, uma filha de D. Álvaro de Sousa, e outra filha do segundo almirante D. Francisco da Gama. Camões foi então vítima de muitas intrigas, tanto em Lisboa, como em Sintra, onde se reunia a Corte, sendo os seus versos sempre escutados com verdadeiro interesse pelas damas, que os preferiam aos dos outros poetas, o que mais aumentava ainda a inveja de Pedro Caminha. A paixão que D. Catarina de Ataíde lhe inspirara, e que não pudera totalmente dissimular, a sua querida Natércia, como ele lhe chamava nos seus versos, em anagrama do nome de Catarina, as torturas que sofria pelas intrigas que lhe forjavam, para o desprestigiarem e afastá-lo da Corte, tudo o obrigou a desterrar-se, indo viver sem destino para o Alentejo. Espalhada a notícia do cerco de Mazagão, Camões teve a ideia de ir militar em África em 1547. Serviu dois anos em Ceuta, condição então exigida para entrar no gozo duma comenda; aí começou a ver os sintomas da decadência portuguesa, que lhe suscitaram o pensamento de fixar para sempre o quadro da sua grandeza histórica. Numa surpresa das tribos kabilas, de que pôde salvar-se pela sua valentia, perdeu o olho direito, acidente a que ele chama o fruto acerbo de Marte. Ao receber-se na Corte esta notícia, houve quem aproveitasse aquela honrosa cicatriz para motejos e sátiras, chamando-lhe cara sem olhos e poeta dum olho só.

Com o regresso de D. Afonso de Noronha em 1549, que estava despachado vice-rei da Índia, saiu Camões de Ceuta, acompanhando-o para Lisboa, e inscreveu-se então na Casa da Índia em 1550, para sair como homem de guerra na armada que partia nesse ano. O tio D. Bento já havia falecido, seu pai regressara a Portugal, e vivia em Lisboa com sua mulher, mas faleceu nesse ano de 1550, ficando unicamente D. Ana de Sá, que estava gravemente doente. A pobre senhora dispunha somente duns pequenos recursos que seu marido havia trazido da viagem. D. Manuel de Portugal, sabendo desta dolorosa situação, foi ao paço com D. Afonso de Noronha, impetrar a clemência real, para que Luís de Camões ficasse em Lisboa, mas só puderam conseguir, que fosse perdoado com a proibição formal de aparecer nos paços, quer de el-rei quer da sua real família, sob pena de ser mandado em ferros para o Brasil, ficando-lhe até fora dos paços proibido de se incorporar com os fidalgos da Corte em qualquer acto público. Camões não queria aceitar semelhante perdão, mas D. Manuel pediu-lhe que o não rejeitasse, em nome de sua mãe viúva e sem ânimo. Camões resignou-se, e começou a trabalhar na sua imortal obra, os Lusíadas, poema que lhe resgataria talvez as culpas de que o acusavam, e lhe abriria novamente as portas do paço, porque sendo o príncipe D. João, filho de D. João III, muito amante da poesia, contava com a sua protecção, se pudesse conseguir ler-lhe o poema. Assim se passaram dois anos com muitos sacrifícios; D. Ana de Sá restabeleceu-se, e Camões tinha já muito adiantados os Lusíadas.

Deu-se, porém, um novo incidente, e bem funesto. Era o dia do Corpo de Deus de 1559; quando Gonçalo Borges, moço dos arreios de D. João III, passava no Rossio para a rua de Santo Antão, dois embuçados riram-se do seu garbo, e acharam-se dali de repente as espadas desembainhadas. Por fatalidade apareceu Camões, e conhecendo os embuçados como seus amigos, atirou uma espadeirada a Gonçalo Borges, que o fez cair do cavalo, já moribundo. Então é que ficou irremediavelmente perdido; foi preso e encerrado na cadeia do Tronco da Cidade, onde jazeu perto dum ano, saindo a 7 de Março de 1553, livre por perdão do próprio Gonçalo Borges, que conseguira restabelecer-se. Tinha, porém, de partir para a Índia na armada, a 24 desse mês, capitaneada por Fernão Álvares Cabral, embarcando na nau Bento. Uma terrível tempestade destroçou a armada, a apenas a nau S. Bento pôde chegar em princípio de Setembro desse ano à Índia, sem ter aportado a Moçambique. Entrando em Goa partiu logo para uma expedição perigosa contra a Chembé; em 1551 esteve no largo e doentio cruzeiro do Mar Roxo junto ao Monte Félix, regressando a Goa na época dos festejos pela nomeação do governador Francisco Barreto, em 1555, em que cooperou com o seu auto de Filodemo, e em que contraiu os ódios que o fizeram ser mandado para Macau. Segundo os cronistas, a vida em Goa era então muito dissoluta, e Francisco Barreto, bastante severo, quis assinalar o seu governo pela reorganização dos serviços públicos. Foi nesta crise que escolheu Camões para provedor-mor dos defuntos e ausentes de Macau, lugar judicial administrativo, que longe da metrópole das colónias só poderia ser exercido por um homem conhecedor de direito, valente e honrado. Camões partiu para Macau em 1556, regressando a Goa no fim de dois anos em 1558, debaixo de prisão, por ser vítima de novas intrigas. Durante o tempo que esteve em Macau continuou escrevendo o seu imortal poema, vivendo na célebre e memorável gruta, que fica colocada dentro duma quinta, a pouca distância daquela cidade. No centro vê-se hoje o busto de Camões, sobre um pedestal; o busto foi modelado por Bordalo Pinheiro, e fundido no arsenal do exército de Lisboa (V. Macau). No regresso a Goa naufragou na foz do rio Mecong, nas costas do Cambodja, onde se salvou a nado, salvando também a odisseia das glórias portuguesas. Ao chegar a Goa, foi logo recolhido à cadeia, a ali recebeu então a notícia da morte prematura de D. Catarina de Ataíde, sucedida em 1556. A 3 de Setembro de 1558 sucedeu no governo da Índia o vice-rei D. Constantino de Bragança, e o poeta foi logo posto em liberdade. Em 1561 houve novo vice-rei, o conde de Redondo, que soube aproveitar-se do talento de Camões para trabalhos da sua secretaria. A situação económica do poeta não melhorara, e no ano de 1562 encontramo-lo preso por dívidas a requerimento de Miguel Rodrigues, de alcunha o Fios Secos. Um gracioso memorial dirigido ao conde de Redondo lhe fez recuperar a liberdade. Este vice-rei faleceu em Fevereiro de 1564, e Camões gozando vida mais sossegada, continuou a empregar-se no serviço das armas.

No entretanto, as saudades da pátria amarguravam-lhe o coração, e resolveu voltar a Portugal, acompanhado por um escravo chamado António, natural de Java, que muito se lhe afeiçoara, e que sempre o acompanhou no resto da vida. Pedro Barreto partiu de Goa para Moçambique, de cuja capitania ia tomar posse, e ofereceu a Camões levá-lo consigo, porque seria mais fácil encontrar ali embarcação que levantasse ferro para Portugal. Camões aceitou, mas em Moçambique, por causa duma questão que tivera com Pedro Barreto, ficou reduzido a grande miséria, de que seria vítima, se não arribasse em 1569 a nau Santa Fé, que trazia para Portugal o vice-rei D. Antão de Noronha, onde alguns amigos do poeta o auxiliaram, dando-lhe roupa. A nau Santa Fé chegou a Cascais a 7 de Abril de 1570. Camões veio achar Lisboa, depois de dezasseis anos de ausência, devastada pela terrível Peste grande, nome porque ficou sendo conhecida na história. Encontrou sua mãe muito velha e muito pobre, e neste desalento, para maior desgraça, roubaram-lhe ainda o seu livro de versos, e foi furto notório, como escreve Diogo do Couto. Nunca se descobriu o roubador, e Camões não chegou a ver impressa a sua poesia lírica. O seu grande poema, é que conseguiu, depois das maiores dificuldades, um alvará em 23 de Setembro de 1571, para o imprimir, mas só se publicou em principio de Julho de 1572, sendo-lhe dada em 28 desse Mês a tença de 15.000 réis pela sua habilidade e suficiência durante três anos, sendo renovada a 2 de Agosto de 1575. Camões continuava a ser guerreado, porque D. Sebastião, projectando a sua viagem a África em 1578, escolheu para cantor da sua futura vitória o poeta Diogo Bernardes. O resto da vida de Camões foi uma completa amargura, e os seus sofrimentos ainda mais se lhe agravaram, quando se recebeu em Lisboa a notícia do desastre de Alcácer Quibir. Na sua grande miséria, o jau, que o acompanhara do Oriente a Lisboa, prestou-lhe o mais dedicado e afectuoso auxílio, chegando a pedir esmola, às ocultas do poeta, para lhe acudir ás instantes necessidades da vida.

Assim faleceu o grande poeta, numa pobre casa da calçada de Santana, ao abandono, tendo por companhia unicamente sua mãe, e o fiel escravo, o jau António. Em alvará de 31 de Maio de 1582, o rei Filipe II, já então de posse de Portugal, mandou transferir para D. Ana de Sá a tença de 15.000 réis, por ser muito velha e muito pobre.

As edições dos Lusíadas são numerosas; o imortal poema está traduzido em todas as línguas (V. Lusíadas). Camões escreveu três comédias: El-rei Seleuco, o Amphitrião e O Filodemo, que se representaram em Lisboa. Além dos Lusíadas, compôs formosos versos elegíacos, bucólicos, satíricos, e uma colecção de sonetos muito apreciáveis; Rimas, publicadas em Lisboa em 1595, tendo depois muitas edições. Têm-se escrito muito acerca do grande poeta; mencionaremos o Plutarcho portuquez; Camões, poema do visconde de Almeida Garrett; Camões, drama do visconde de Castilho, representado no Brasil, e impresso em 1849; Camões, drama de Cipriano Jardim, representado no teatro de D. Maria, por ocasião das festas do centenário, em 1880; Historia de Camões, pelo Dr. Teófilo Braga; Diccionario bibliographico, tomos 5, 14 e 15; Luiz de Camões, romance histórico por António de Campos Júnior, etc. Em 1867 inaugurou-se em Lisboa a estátua de Camões, na praça que tomou o nome do grande poeta (V. Lisboa). Em Coimbra também se erigiu um monumento em 1881 (V. Coimbra). Em 10 de Junho de 1880 festejou-se solenemente o terceiro centenário da morte do grande poeta, havendo um pomposo cortejo cívico e brilhantes iluminações. Em Coimbra também se comemorou o terceiro centenário com solenes festejos.






Portugal - Dicionário Histórico, Corográfico, Heráldico, Biográfico, Bibliográfico, Numismático e Artístico, Volume II, págs. 667-669.


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Saturday, March 25, 2006 2:07 AM
Madres de la Plaza de Mayo
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Tuesday, March 28, 2006 5:36 AM

Juan Carlos I
España

Juan Carlos (I) Alfonso Víctor María de Borbón y de Borbón.
* 5 de enero de 1938, Roma, Italia.


Es el segundo hijo de los condes de Barcelona: Juan de Borbón y Battenberg (1913-1993), quien se convirtió en jefe de la Casa Real española luego de la renuncia al trono de su padre, el rey Alfonso XIII, y María de las Mercedes de Borbón y Orleans (1910-2000). El príncipe Juan Carlos nació y creció en Roma, donde la familia real se hallaba exiliada desde la proclamación de la Segunda República en España en 1931, y luego en Lausana (Suiza) y en Estoril (Portugal).

Su padre deseó que se educara en España, para lo que llegó a un acuerdo con el general Francisco Franco. Llegado a su patria de origen por primera vez en 1948, el joven príncipe estudió en San Sebastián y acabó el bachillerato en el Instituto de San Isidro de Madrid en 1954. Hizo su instrucción castrense en la Academia Militar de Zaragoza (1955-1957), la Escuela Naval de Marín (Pontevedra, 1957-1958) y la Academia General del Aire de San Javier (Murcia, 1958-1959), de donde salió, respectivamente, con los galones de alférez de infantería, alférez de fragata y teniente de aviación. Como guardiamarina realizó un viaje en el buque-escuela Juan Sebastián Elcano.

En 1961 finalizó sus estudios de derecho político e internacional, economía y hacienda pública en la Universidad Complutense de Madrid, completados con cursos monográficos en Toledo. A partir de entonces realizó prácticas en diversos ministerios y numerosos viajes por España y el extranjero. El 14 de mayo de 1962 contrajo matrimonio en Atenas con la princesa Sofía Oldenburg y Guelph, nacida en 1938, primogénita de los reyes Pablo I y Federica de Grecia, hermana por tanto del futuro rey Constantino II, que aportó el nombre de Grecia al linaje borbónico y que recibió la condición de alteza real. Los príncipes consortes fijaron su residencia en el Palacio de la Zarzuela, en las cercanías de Madrid, y tuvieron tres hijos, Elena, Cristina y Felipe (véase infra).

El 22 de julio de 1969 don Juan Carlos fue designado sucesor del general Franco en la jefatura del Estado a título de rey y con el título provisional de príncipe de España. Al día siguiente ratificó ante las Cortes (Parlamento) su juramento. El dictador aclaró que se trataba de una "instauración, no una restauración" de la monarquía borbónica, y sin duda creyó que don Juan Carlos mantendría las esencias del régimen una vez fallecido él. El príncipe ascendió seguidamente a los grados de general de brigada de los ejércitos de Tierra y Aire, y a contraalmirante de la Armada. El 15 de junio de 1971 fue designado por ley para reemplazar al jefe del Estado en caso de ausencia o incapacidad.

Ante la enfermedad de Franco, don Juan Carlos le sustituyó en la jefatura del Estado con carácter interino entre el 19 de julio y el 2 de septiembre de 1974, y nuevamente desde el 30 de octubre de 1975. El 20 de noviembre Franco murió y el día 22 don Juan Carlos fue proclamado rey de España por las Cortes, lo que supuso la restauración de la monarquía borbónica tras 44 años de república parlamentaria y de dictadura unipersonal. La princesa Sofía de Grecia adquirió asimismo la condición de reina de España. El 14 de mayo de 1977 el conde de Barcelona, hombre de convicciones democráticas y que había expresado sus dudas sobre la designación de 1969, transfirió a Juan Carlos sus derechos dinásticos y la jefatura de la Casa Real, una vez constatado el compromiso adquirido por su hijo en la restauración de la democracia en España.

La Constitución de diciembre de 1978 definió las funciones apolíticas, representativas y protocolarias del rey, que perdió todo el poder ejecutivo heredado del sistema franquista y se convirtió en un monarca parlamentario al uso en Europa Occidental. El artículo 56 de la Constitución establece que "el Rey es el jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la más alta representación del Estado español en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constitución y las leyes".

Los artículos 62 y 63 enumeran las atribuciones concretas del monarca, la mayoría de tipo meramente procedimental: sancionar, promulgar y expedir las leyes y decretos aprobados por las Cortes y el Gobierno; convocar y disolver las Cortes, y convocar elecciones y referendos; proponer y nombrar el candidato a la Presidencia del Gobierno, siempre conforme a lo decidido por los poderes políticos del Estado; nombrar y separar a los miembros del Gobierno a propuesta de su presidente; ser informado de los asuntos de Estado y presidir, a estos efectos, las sesiones del Consejo de Ministros; ser el comandante supremo de las Fuerzas Armadas; previa autorización de las Cortes, declarar la guerra y hacer la paz; y, acreditar a los embajadores y otros representantes diplomáticos.

Don Juan Carlos dio reiteradas muestras de mesura e inteligencia a la hora de ejercer su autoridad en los acontecimientos políticos, sobre todo en el período preconstitucional de su reinado (1975-1978), en el que dirigió de una manera sutil pero firme la complicada transición a la democracia (una de sus decisiones más elogiadas fue nombrar primer ministro en 1976 al reformista Adolfo Suárez en sustitución del ultraconservador Carlos Arias Navarro), y, posteriormente, durante el intento de golpe de Estado militar del 23 de febrero de 1981, cuando intervino decisivamente en la defensa del orden legal establecido. La actuación del rey español ha menudo ha sido citada como ejemplo para soluciones de restauración monárquica en países del este de Europa.

Por otro lado, sus numerosos viajes al exterior, en los que ejerció como verdadero embajador de la nueva realidad española, fueron instrumentales para la recuperación o el fortalecimiento de las relaciones con áreas de especial importancia, como América Latina, el mundo árabe y el conjunto de países occidentales.

Así, tuvieron dimensión histórica o especial significación sus visitas a la República Dominicana, Estados Unidos y Naciones Unidas (31 de mayo a 6 de junio de 1976), Colombia y Venezuela (10 a 16 de octubre de 1976), Francia (27 a 29 de octubre de 1976), el Vaticano (9 a 11 de febrero de 1977), Egipto y Jordania (19 a 26 de marzo de 1977), Alemania Federal (19 a 23 de abril de 1977), América Central (8 a 18 de septiembre de 1978), Portugal (3 a 8 de mayo de 1978), Irán, China e Irak (14 a 23 de junio de 1978), México, Perú y Argentina (17 de noviembre a 1 de diciembre de 1978), Marruecos (14 a 16 de junio de 1979), Ecuador (12 a 17 de abril de 1980), Japón e Indonesia (25 de octubre a 4 de noviembre de 1980), Italia (28 a 30 de abril de 1981), India (24 a 31 de enero de 1982), Argelia (11 de mayo de 1983), Brasil y Uruguay (14 a 23 de mayo de 1983), Canadá (12 a 19 de marzo de 1984), URSS (10 a 16 de mayo de 1984), Gran Bretaña (22 a 25 de abril de 1986), Irlanda (30 de junio a 3 de julio de 1986), Bolivia (20 a 23 de mayo de 1987), Chile y Paraguay (16 a 25 de octubre de 1990), Israel (8 a 11 de noviembre de 1993), Rusia (5 a 7 de mayo de 1997) y Cuba (14 a 16 de noviembre de 1999).

Monarca campechano y popular, aficionado a los deportes acuáticos, al esquí y a los vehículos potentes, Juan Carlos I goza de una alta consideración en su país, donde todo lo referente a la familia real es difundido con acentos elogiosos. Un encomio tan contundente que algunas voces representativas de los pequeños sectores republicanos, ligados a partidos de izquierda, han criticado el carácter "intocable" de los Borbones, ya que si la prensa española no deja de hacerse eco de los escándalos y chismes que rondan a las demás familias reales europeas, esta propensión, que a veces destila un cierto regodeo comparativo, se corta en seco cuando toca hablar de las actividades de la realeza local.

De todas maneras, es necesario señalar que incluso entre aquellos que observan en la Monarquía una institución anacrónica existe un respeto y una simpatía hacia la persona del rey debido a su papel histórico en la transición y a su talante afable y próximo al pueblo, ajeno a las complacencias palaciegas o aristocráticas, un fenómeno que algunas veces se ha denominado juancarlismo.

Este perfil inequívocamente democrático, moderno y europeísta ha sido reconocido dentro y fuera de España con la concesión de una treintena de doctorados honoris causa por otras tantas universidades y galardones como el prestigioso premio Carlomagno (1982), el premio Simón Bolívar (Venezuela, 1983), la medalla Nansen del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el premio de las Cuatro Libertades del Instituto Franklin y Eleanor Roosevelt (1996), el premio de la Fundación Jean Monnet (1996), la Medalla de oro de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (1999) y el Gran Collar de la Orden de la Torre y la Espada de Portugal (2000). En 1993 impulsó la creación de la Fundación pro Real Academia Española, de la que es presidente de honor.

El 20 de diciembre de 1963 nació el primer descendiente de los reyes, Elena, de nombre completo, Elena María Isabel Dominica de Silos, infanta de España y duquesa de Lugo desde el 3 de marzo de 1995, quince días antes de contraer matrimonio en Sevilla con el aristócrata navarro Jaime de Marichalar y Sáenz de Tejada, hijo del conde de Ripalda. Los duques de Lugo han tenido dos hijos hasta la fecha, Felipe Juan Froilán, nacido el 17 de julio de 1998, y Victoria Federica, nacida el 9 de septiembre de 2000.

El 13 de junio de 1965 nació Cristina, de nombre completo Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad, infanta de España y desde el 4 de octubre de 1997 duquesa de Palma de Mallorca en el momento de su matrimonio en Barcelona con el vasco Iñaki Urdangarín y Liebaert, hasta entonces jugador en la selección nacional de balonmano. Los duques de Palma de Mallorca han tenido cuatro hijos hasta ahora: Juan Valentín, nacido el 29 de septiembre de 1999, Pablo Nicolás, nacido el 6 de diciembre de 2000, Miguel, nacido el 30 de abril de 2002, e Irene, nacida el 5 de junio de 2005.

El 30 de enero de 1968 vino al mundo Felipe, de nombre completo Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos, desde el 1 de noviembre de 1977 príncipe de Asturias, esto es, heredero al trono, además de príncipe de Viana y Gerona, duque de Montblanch, conde de Cervera y señor de Balaguer.

El futuro rey de España contrajo matrimonio el 22 de mayo de 2004 en la catedral madrileña de Nuestra Señora de la Almudena con la plebeya asturiana Letizia Ortiz Rocasolano, una profesional del periodismo divorciada de su primer esposo que hasta el mismo día del anuncio por sorpresa del compromiso nupcial (la opinión pública desconocía por completo la existencia del noviazgo), el 1 de noviembre de 2003, trabajaba en la televisión pública española (TVE) como presentadora de informativos. Con este matrimonio, Letizia Ortiz adquirió la condición de princesa de Asturias.

El 31 de octubre de 2005 la princesa de Asturias dio a luz a una niña, Leonor, segunda en la línea de sucesión y futura reina de España en el caso de que se enmiende la Constitución para abolir, con un efecto retroactivo restringido a los descendientes de Felipe de Borbón, la discriminación que pesa sobre las mujeres en el acceso a la jefatura del Estado. Esta es una reforma constitucional sobre la que existe un consenso político prácticamente unánime en España, si bien exigirá la disolución de las Cortes, la convocatoria de nuevas elecciones, la aprobación por mayoría de dos tercios de la Cámara de Diputados y del Senado, y la convalidación en referéndum. Si así sucediera, la infanta Leonor adquiriría la condición de princesa de Asturias, luego heredera al trono, después de convertirse sus padres en reyes.

El rey tiene dos hermanas, la infanta María del Pilar, nacida en 1936, duquesa de Badajoz, viuda de Luis Gómez Acebo y madre de cinco hijos, y la infanta Margarita, nacida en 1939, duquesa de Hernani y duquesa de Soria, casada con Carlos Zurita Delgado y madre de dos hijos. Juan Carlos tuvo también un hermano menor, el infante Alfonso, nacido en 1941 y fallecido prematuramente en un accidente de tiro en Estoril en 1956.

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Sunday, April 02, 2006 3:44 AM
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Sunday, April 09, 2006 8:26 PM

PRESIDENTE FUNDADOR DE MICROSOFT
Bill Gates, de 'niño prodigio' a la mayor fortuna personal del mundo

ELMUNDO.ES

MADRID.- William Henry Gates, Bill Gates, de 49 años, casado y padre de tres hijos, es el presidente de Microsoft y uno de los mitos de nuestro tiempo. El hombre más rico del mundo desde hace 10 años, con una fortuna personal de 40.600 millones de dólares según Forbes, se 'hizo a sí mismo' tras dejar la Universidad de Harvard hace ya 30 años por un sueño: los ordenadores personales.


Bill Gates. (AP)
Según uno de sus biógrafos, "mientras sus compañeros de colegio jugaban a baloncesto, él daba los primeros pasos en el mundo de la programación". Tal vez por ello no haya conseguido una complexión atlética. Pero a cambio, desde aquellos primeros años 70 a hasta ahora, Gates se ha convertido en uno de los personajes más influyentes del planeta.

Nació en 1955, en el seno de una familia acomodada de Seattle. Su padre era un prestigioso abogado y su madre formaba parte del Comité de Dirección de la Universidad de Washington y del First Interstate Bank. William Henry Gates III (su nombre completo) o Trey (como se le conocía , por lo de tercero) tuvo una infancia bastante normal.

Su influencia y poder es enorme no sólo por su fortuna (tanto dinero tiene, que sumado a los de los 14 siguientes superricos mundiales, supera la riqueza de toda el Africa subsahariana), sino porque su empresa, Microsoft, creadora y propietaria de los sistemas operativos Windows, que rigen el funcionamiento de nueve de cada diez ordenadores personales no ya en Estados Unidos, sino en todo el planeta.

Su criatura, Microsoft, nació en un pequeño motel de la mítica Ruta 66, y desde hace 15 años es la mayor compañía de 'software' del mundo, con una plantilla de más de 55.000 empleados. La aventura comenzó hace casi 30 años, cuando dos programadores entonces desconocidos, Gates y Paul Allen, decidieron apostar por el desarrollo de sistemas operativos para PC, el 'alma' de los ordenadores.

Gates, un maniático del trabajo que admira a Leonardo Da Vinci (se puede permitir tener material original del genio italiano en casa), abandonó en enero del año 2000 la presidencia ejecutiva de Microsoft y se pasaba a la cocina, a planificar y dirigir desde la sombra.

Su puesto, desde entonces, es el de presidente y uno nuevo creado expresamente para él: Chief Software Arquitect (Arquitecto Jefe de Software).

Pero pese a su inmensa fortuna y a sus públicas acciones filantrópicas —la Bill & Melinda Gates Foundation cuenta con unos fondos de más de 7.200 millones de dólares dedicados a programas sociales por todo el mundo—, no le ha servido para ganarse el cariño de los ciudadanos en todo el mundo.

El gigante Microsoft vio peligrar su unidad en EEUU y Europa a finales de la década pasada y principios de ésta por diversos casos judiciales antimonopolios, mientras que ciertos movimientos sociales le han vilipendiado por su hambre monopolística.

Pero a Gates las críticas no le importan. "Yo juego en un mundo de tres dimensiones, mientras que los demás se han quedado en un medio con sólo dos", ha llegado a afirmar.


Fundación Bill y Melinda Gates
De Wikipedia

La fundación Bill y Melinda Gates es una fundación de caridad establecida en Seattle, proveída por Bill y Melinda Gates. Fue creada en enero de 2000 al unirse las la fundación Gates para el aprendizaje y la fundación William H. Gates. La fundación es dirigida por el padre de Bill Gates, William H. Gates y Patty Stonesifer.

Son los donantes más generosos para causas benéficas según la revista Business Week, después de que la pareja entregara la suma de US$23.000 millones.

En 2004 la fundación desarrolla una campaña de US$200 millones para promover la prevención del sida en India; su mayor programa de subvenciones en un solo país. El esfuerzo cuenta con ayuda promocional de estrellas de Hollywood. Microsoft (Empresa liderada por Bill Gates) emplea a muchos ingenieros indios en Estados Unidos y tiene 1.000 empleados en India.




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Wednesday, April 12, 2006 6:29 AM
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Sunday, April 16, 2006 1:30 AM
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Tuesday, May 02, 2006 6:55 AM
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Tuesday, May 09, 2006 7:53 AM
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Friday, May 12, 2006 5:25 AM
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Saturday, May 13, 2006 12:37 AM
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Thursday, June 01, 2006 2:20 AM
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Tuesday, June 20, 2006 8:02 PM
Louis Pasteur

(Dôle, Francia, 1822-St.-Cloud, id., 1895) Químico y bacteriólogo francés. Formado en el Liceo de Besançon y en la Escuela Normal Superior de París, en la que había ingresado en 1843, Louis Pasteur se doctoró en ciencias por esta última en 1847.

Al año siguiente, sus trabajos de química y cristalografía le permitieron obtener unos resultados espectaculares en relación con el problema de la hemiedría de los cristales de tartratos, en los que demostró que dicha hemiedría está en relación directa con el sentido de la desviación que sufre la luz polarizada al atravesar dichas soluciones.
Profesor de química en la Universidad de Estrasburgo en 1847-1853, Louis Pasteur fue decano de la Universidad de Lille en 1854; en esta época estudió los problemas de la irregularidad de la fermentación alcohólica. En 1857 desempeñó el cargo de director de estudios científicos de la Escuela Normal de París, cuyo laboratorio dirigió a partir de 1867. Desde su creación en 1888 y hasta su muerte fue director del Instituto que lleva su nombre.

Las contribuciones de Pasteur a la ciencia fueron numerosas, y se iniciaron con el descubrimiento de la isomería óptica (1848) mediante la cristalización del ácido racémico, del cual obtuvo cristales de dos formas diferentes, en lo que se considera el trabajo que dio origen a la estereoquímica.

Estudió también los procesos de fermentación, tanto alcohólica como butírica y láctica, y demostró que se deben a la presencia de microorganismos y que la eliminación de éstos anula el fenómeno (pasteurización). Demostró el llamado efecto Pasteur, según el cual las levaduras tienen la capacidad de reproducirse en ausencia de oxígeno. Postuló la existencia de los gérmenes y logró demostrarla, con lo cual rebatió de manera definitiva la antigua teoría de la generación espontánea.

En 1865 Pasteur descubrió los mecanismos de transmisión de la pebrina, una enfermedad que afecta a los gusanos de seda y amenazaba con hundir la industria francesa. Estudió en profundidad el problema y logró determinar que la afección estaba directamente relacionada con la presencia de unos corpúsculos –descritos ya por el italiano Cornaglia– que aparecían en la puesta efectuada por las hembras contaminadas. Como consecuencia de sus trabajos, enunció la llamada teoría germinal de las enfermedades, según la cual éstas se deben a la penetración en el cuerpo humano de microorganismos patógenos.

Después de 1870, Louis Pasteur orientó su actividad al estudio de las enfermedades contagiosas, de las cuales supuso que se debían a gérmenes microbianos infecciosos que habrían logrado penetrar en el organismo enfermo. En 1881 inició sus estudios acerca del carbunco del ganado lanar, y consiguió preparar una vacuna de bacterias desactivadas, la primera de la historia.

La continuación de sus investigaciones le permitió desarrollar la vacuna contra la rabia, o hidrofobia, cuyo virus combatió con una vacuna lograda mediante inoculaciones sucesivas en conejos, de las que obtenía extractos menos virulentos. La efectividad de esta vacuna, su última gran aportación en el campo de la ciencia, se probó con éxito el 6 de julio de 1885 con el niño Joseph Meister, que había sido mordido por un perro rabioso y, gracias a la vacuna, no llegó a desarrollar la hidrofobia. Este éxito espectacular tuvo una gran resonancia, así como consecuencias de orden práctico para el científico, quien hasta entonces había trabajado con medios más bien precarios.

El apoyo popular hizo posible la construcción del Instituto Pasteur, que gozaría a partir de entonces de un justificado prestigio internacional. En 1882 fue elegido miembro de la Academia Francesa.


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Monday, June 26, 2006 4:56 AM
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Wednesday, July 19, 2006 3:29 AM
Pablo Ruiz Picasso
(1881 - 1973)

Málaga, España - Mougins, Francia


Obras Representativas:

Don Quijote 1955
Guernica 1937
La Tragedia 1903
Las Señoritas de Avignon 1907
Meninas 1957


Pintor, dibujante y escultor español, nacido en Málaga (España). Fue uno de los grandes maestros del siglo XX, quizá el artista que más fama ha alcanzado fuera del ámbito profesional. Su nombre completo era Pablo Diego José Francisco de Paula Juan Nepomuceno Crispín Crispiniano de la Santísima Trinidad Ruiz Blasco Picasso y López. Considerado, junto a Miguel Ángel Buonarroti, la persona que más ha influido en la historia del arte mundial, revolucionó el arte y en especial la pintura durante su larga carrera. Sin duda el artista más importante del siglo XX, es también el que cuenta con obras en más museos a lo largo de todo el mundo, además de encabezar el ranking mundial en las subastas de arte. La obra de Pablo Picasso se suele dividir en los siguientes periodos:

Periodo de Barcelona
Llegó a Barcelona en 1895. Su padre fue nombrado profesor de la escuela de Bellas artes de Barcelona en 1896. Por esta época Picasso colaboró como dibujante en diferentes revistas catalanas y fundó la revista Arte joven que fue un fracaso. Estando en Barcelona pintó cuadros como: La familia Soler, Retrato de Sabartés. Empezó a tener gran preferencia por los tonos azules, terminando así el periodo de Barcelona en 1901 y comienza el Periodo Azul.

Periodo Azul
Es un periodo que comenzó en 1901 y terminó en 1904. Es un periodo en el que Picasso en su obras casi siempre utiliza tonos azules y representa personajes escuálidos con expresión trágica, algunos ejemplos son: La vida(1903), Las dos hermanas (1904).

Periodo Rosa
Comienza en 1905 y culmina en 1906. En esta época Picasso fue menos trágico y representó escenas de circos, comediantes, etc. Algunas de estas obras fueron: familia de Arlequín (1905) y tuvo una obra maestra Gran holandesa. También realizó escultura como: Retrato de Gertrude Stein (1906), La gran bailarina de Aviñón (1907)

Periodo Cubista
Que transcurre entre los años 1908 - 1916. En este periodo Picasso busca una pintura pura y para ello comenzó a observar los objetos de su taller de modo intelectual. Algunas obras son: Retrato de Vollard (1910),El aficionado (1912). En la escultura consiguió dar la sensación de volúmenes.

Periodo Clásico o Grecorromano
Este periodo comienza en 1917 y termina en 1927. Picasso en este periodo da la sensación de estar cansado de estructura geométricas y volvió de repente a lo clásico, es decir , al desnudo monumental, al dibujo Ingrés, al equilibrio, etc.

Época Surrealista
Este periodo sólo dura de 1928 a 1932. Las pinturas que destacan son: Bañista en pie (1929), Bañista al borde del mar (1930). En esta época las esculturas estaban hechas de hilo y de láminas de metal. En 1931 ilustró las metamorfosis de Ovidio dentro de un puro clasicismo.

Época expresionista
En este periodo fue cuando pintó su famosísimo Guernica en 1937. El Guernica es una composición en blanco y negro que proyecta los horrores de la guerra civil. Otras obras fueron: Mujeres llorando y Mujeres sentadas que refleja la tragedia en guerra. El punto culminante de su expresionismo lo marcan sus cabezas de dos caras. En escultura realiza las piezas más abstracta, sin método ni sistema. Durante la II Guerra Mundial no se movió de Francia. Cuando terminó ésta se unió al partido comunista.

Periodo de Vallauris
Se traslada a Vallauris. En esta ciudad acabó su escultura El hombre del cordero que mide 2,20 metros de altura. Dicha figura se encuentra en la plaza del mercado de dicha ciudad y se dedicó por completo a la cerámica. Allí nacieron sus dos hijos, circunstancia que favoreció la presentación de cuadros más infantiles y maternales, rebosando maternidad. También pintó enormes murales: La guerra y La Paz (1952), Massacre en corée (1951), La Baignade (1957). Durante los últimos años pintó variaciones de temas célebres. en 1963 se inauguró en Barcelona el Museo Picasso. En 1971 celebra Picasso su noventa cumpleaños y le hicieron varios homenajes.



Grandes hitos de su obra fueron Las señoritas de Avignon el cuadro que reveló unos planteamientos formales revolucionarios en el arte del siglo XX.

Picasso se alió con el movimiento surrealista en 1925, Bretón calificaba este acercamiento de Picasso como «...surrealista dentro del cubismo...»

Se consideran surrealistas las obras del período Dinard (1928-1930), en que Picasso combina lo monstruoso y lo sublime en la composición de figuras medio máquinas medio monstruos de aspecto gigantesco y a veces terrorífico. Esta monumentalidad surrealista de Picasso puede ponerse en paralelo con la de Henrry Moore.

Uno de sus cuadros más famosos, el Guernica, es un alegato contra la guerra y el terror infligido a la población civil durante el bombardeo aéreo alemán sobre Guernica (Vizcaya).

Falleció en Notre-Dame-de-Vie (Mougins, Francia) en 1973.
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Thursday, July 27, 2006 11:43 PM
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